Ejemplos de anáfora

Ejemplos de anáfora, es la repetición de una o más palabras al comienzo de un verso.

Es una figura retórica de repetición a partir de la cual también pueden ser repetidas las palabras al comienzo de un enunciado e inclusive puede ser aprovechada dentro de una prosa y en el leguaje cotidiano, a pesar de que generalmente es inadvertida, pues comúnmente se encuentre presente en la poesía por una necesidad de rítmica.

Esta repetición integra asimismo pronombres demostrativos que implícitamente hacen mención a la palabra que se desea repetir.

Ejemplos de anáfora, en oratoria

Ejemplos de anáfora, en oratoria

Ejemplos de anáfora, en oratoria

En oratoria la anáfora como recurso retórico es utilizada con el objetivo de buscar una mayor expresividad al discurso sin dejar de lado la búsqueda de ritmo del párrafo empleado.

Ejemplos de anáfora, pragmática

Dentro de la pragmática es el procedimiento lingüístico mediante el cual se realiza un juego con el significado, el orden y la forma de las palabras para lograr de este modo una mayor expresividad y embellecer el texto.

Ejemplos de anáfora, uso de pronombres

Ejemplos de anáfora, uso de pronombres

Ejemplos de anáfora, uso de pronombres

Como citamos anteriormente también se utilizan pronombres a fin de reemplazar a las palabras que se desean repetir pero sin necesidad de mencionarlas.

Por ej:

En estos casos se pueden utilizar como pronombres demostrativos aquella, aquellos, éstos, éstas, éste, ella, él, aquella, aquél con referencia a una persona u objeto mencionado anteriormente en la oración.

“Te agrada esta comida, a mi aquella”

“María es mi pareja, Sandra la de él”

“Yo leo este libro y tú aquel”

“Nosotros lo leemos y ellos lo escriben”

“Este libro no es tan bueno como aquel”

“Juan era aquel profesor de piano de mi infancia”

Ejemplos de anáfora, otros

Ejemplos de anáfora, otros

Ejemplos de anáfora, otros

“Hoy fue un día horroso, hoy el peor de de mi vida”

– Mi abuelo está sordo háblale más fuerte
– “grítale, grítale para que te escuche

– Apúrate porque perderemos el tren
– Rápido, rápido corre porque lo perdemos

– Escucha, escucha que bonita canción

– Mira, mira mi nuevo vestido
– Me gusta el nuevo libro que te compraste, este que tienes en la mano
– Préstamelo, préstamelo que te lo devuelvo enseguida

Vale aclarar que también es utilizada en la prosa para marcar un énfasis a las expresiones o a un sermón a pesar de que frecuentemente puede ser observada en la poesía con mayor asiduidad que en prosa por una cuestión de la rítmica necesaria para la poesía. Sin embargo siempre cumplirá la misma función.

Asimismo cabe la aclaración sobre la diferencia existente con aliteración, pues esta es otra de las tantas figuras retóricas de repetición pero en esta ultima se repite al comienzo de las palabras un mismo sonido o letra.

Por ejemplo: claros clarines quisiera…

Negra noche, negra vida, el peor día de mi vida

Es decir que la aliteración exige la repetición de sonidos, mientras que la anáfora exige la repetición de una o más palabras al comienzo del verso u oración o enunciado, por lo tanto existe una clara diferencia. Es conveniente que leas: ejemplo de anáfora.








Pistas anteriores

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *