Eosinófilos bajos

Eosinófilos bajos son glóbulos blancos que deben tener un nivel normal porque resultan importantes para el funcionamiento del sistema inmunológico.

Son los que ayudan a combatir los virus y los parásitos que invaden el organismo.

Eosinófilos bajos y sus causas

Eosinófilos bajos y sus causas

Eosinófilos bajos y sus causas

 

Un conteo de eosinofilos bajos por lo general es causa de alguna infección aguda como por ejemplo a raíz de la fiebre tifoidea, pero también puede ser a partir de haber contraído VIH o de una anemia aplásica o:

– Por lupus eritematoso diseminado.

– Por estrés mental, ejercicio físico, estrés post traumático o post quirúrgico

– Hiperdrenocorticismo tras una terapia con corticoesteroides.

– Intoxicación por alcohol.

y  su función:

Eosinófilos bajos y su función

Eosinófilos bajos y su función

Su función es la protección del cuerpo contra las infecciones y enfermedades. Se movilizan fagocitando células, organismos extraños, bacterias y en definitiva crean una barrera contra los parásitos.

Los valores normales:

El valor normal de los eosinófilos corresponde del 1 al 4% de las células blancas que se hallan en la sangre. En un análisis de sangre su resultado normal debería indicar dicho porcentaje. Por lo tanto si este análisis de sangre indica un valor por debajo al 1% da a entender Eosinófilos bajos, por el contrario si el resultado indica un valor superior al 4% indica Eosinófilos altos.

El diagnostico:

Eosinófilos bajos y El diagnostico

Eosinófilos bajos y El diagnostico

 

El diagnóstico se realiza a partir del recuento de este tipo de glóbulos blancos, cuyo recuento normal en un recién nacido corresponde a 450 células/L y en adultos a 200/L. Cuando el recuento es bajo corresponde a una eosinopenia con un recuento por debajo a las 50 células/L.

– El examen de sangre con el conteo absoluto de eosinófilos se encarga de la medición de estos glóbulos blancos.

– Se extrae sangre de la vena del dorso de la mano o de la zona interna del codo.

– Comienza el procedimiento esterilizando la zona de la punción.

– Luego se coloca una banda elástica en el antebrazo para que ejerza presión e impida que la sangre fluya por la vena, entonces la vena se llenará de sangre.

– Al introducir la aguja es recogida la sangre en la jeringa o en un frasco con cierre hermético.

– Mientras se realiza el procedimiento se retira la banda elástica para que el flujo de sangre se reestablezca.

– Después de recoger la sangre, la aguja se retira y el sitio de la punción se cubre para que el sangrado se detenga.

Cuando se trata de niños pequeños o bebés se limpia la zona de punción también con un antiséptico y se realiza la punción con una lanceta o aguja, luego se recoge la sangre en un portaobjetos o en un tubo de vidrio pequeño. Sobre el lugar de la punción se coloca un algodón o un vendaje para detener el sangrado.

La sangre en todos los casos es llevada al laboratorio para ser observada sobe el portaobjetos del microscopio. A la muestra de sangre se le agrega un colorante, tras lo cual los eosinófilos se mostrarán como gránulos de color anaranjado rojizo.

El técnico es el encargado del conteo de estos glóbulos blancos por cada cien células. El porcentaje es multiplicado por el conteo correspondiente de glóbulos blancos, tras lo cual obtiene el conteo absoluto.

Tras contar con el resultado del análisis de sangre se posibilita conocer si una persona tiene Eosinófilos bajos, luego será el médico quien determinará la causa e indicará el tratamiento correspondiente.

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