Inicio Blog

¿Cuáles son las Propiedades de Algunos Materiales que Utilizaban las Culturas Mesoamericanas?

Tanto la escultura como la arquitectura tradicional de la cultura mesoamericana, son todavía motivo de admiración por las propiedades únicas que conseguían a partir de sus construcciones.

Tal era la calidad de dichas elaboraciones que las ciudades de las principales tribus mesoamericanas (como las Mayas o las Aztecas) fueron consideradas a la par de las antiguas grandes civilizaciones, una vez que fueron descubiertas por los españoles.

Pero para comprender todavía más allá la importancia de sus construcciones, es preciso repasar los antecedentes históricos de estas civilizaciones mesoamericanas.

¿Cuáles son las propiedades de algunos materiales que utilizaban las culturas mesoamericanas en arquitectura?

Para conseguir edificaciones sólidas, resistentes al tiempo y la erosión del viento, las tribus mesoamericanas debían utilizar rocas, generalmente de origen volcánico, entre las cuales destacan:

El Tezontle

Se trata de un tipo de roca volcánica abundante en México, específicamente en las sierras orientales y occidentales.

A diferencia de otros minerales, el tezontle posee una textura esponjosa y un peso ligero, pero que resulta sumamente resistente.

Puede someterse a altas temperaturas y conservar el calor por más tiempo que otros materiales, al igual que se destaca su capacidad impermeable.

Este material podía ser combinado con arena y agua para generar una mezcla de frisado, con la cual se elaboraron gran cantidad de monumentos y palacios en Mesoamérica.

La Piedra Caliza

Se trata de un mineral compuesto en su mayoría por calcio. Poseía cualidades aprovechables para la elaboración de sólidos bloques de construcción.

La piedra caliza, además de resistente, era bastante flexible al ser expuesta a altas temperaturas, por lo que las tribus podían elaborar grandes construcciones con mayor facilidad, a pesar de la ausencia de herramientas más especializadas.

Una vez extraída del calor, este material debía extenderse a la forma necesaria pues se endurecía en cuestión de segundos.

Además, al ser molida, la piedra caliza constituía una mezcla fundamental para el concreto y la argamasa, con que se unían las piezas finales de las construcciones.

La Cal

Tratándose de un compuesto de óxido de calcio, la cal se posicionaba como uno de los materiales fundamentales para las grandes edificaciones mesoamericanas (en especial en las tribus mayas).

Gracias a su resistencia contra elementos de la naturaleza (aire, agua, calor) y su abundancia, la cal era utilizada como estuco para la elaboración de adornos en edificios.

La Obsidiana

Se trata de otra roca de origen volcánico, encontrada en una variedad de colores que van desde el negro y el gris, hasta el dorado, incluso arcoíris prismáticos difuminados.

Este material no poseía la resistencia de otros minerales, asemejándose más al vidrio que a la roca, pero sus colores llamativos eran aprovechados para decorar sitios sagrados para las diferentes tribus (como templos, santuarios, etc.).

 

En Escultura

Uno de los principales rasgos identificados de las tribus mesoamericanas,  reconocidas hoy por la sociedad moderna en museos, recae en su habilidad para formar esculturas de culto a sus dioses o seres mitológicos.

Para la elaboración de dichas esculturas, se destacan materiales como:

La Piedra Caliza

Debido a las características ya antes mencionadas, relacionadas a la flexibilidad y resistencia de este mineral, la piedra caliza era el principal elemento para formar los bajorrelieves de las esculturas.

También eran utilizadas en esculturas tridimensionales, como adornos de tumbas o figuras religiosas, por su facilidad para adherirse a las superficies sólidas.

El Jade

Además de ser considerada como una de las piedras más preciosas para decorar las esculturas, las propiedades resistentes del jade le permitían perdurar en el tiempo sin deteriorarse.

Por tanto y a pesar de no encontrarse en abundancia como otros minerales, era utilizado como pieza para decorar ciertos detalles en las esculturas de culto religioso.

La Madera

Debido a su fácil producción y su altísima resistencia, la madera era uno de los principales elementos para formar el esqueleto de las esculturas en Mesoamérica.

También era utilizada para formar los dinteles de las esculturas, así como los marcos de las aberturas en aquellas obras donde fueran necesarias.

 

En Alfarería

También en esculturas más modestas, las tribus mesoamericanas destacaban con construcciones de alta calidad y estética, cuyos materiales (en la mayoría de los casos) perduraron hasta la actualidad sin sufrir grandes daños.

Entre los materiales empleados, destacan principalmente dos:

La Arcilla

Se trata de un tipo de roca sedimentaria, la cual al entrar en contacto con el agua adquiere una textura lodosa que la hace extremadamente moldeable y con la que se podía diseñar cualquier forma deseada.

Una vez seca, la arcilla se endurece pero pierde gran resistencia, haciéndola bastante quebradiza ante los golpes. Sin embargo, si una vez seca, es cocida a altas temperaturas y se torna mucho más dura.

Este material era el principal elemento utilizado para la creación de vasijas, jarrones, ollas, cántaros y cualquier otra herramienta de decoración o uso dentro del hogar.

El Adobe

Puede considerarse como una especie de compuesto para la construcción, elaborado a partir de arcilla y arena. Con el adobe se podían realizar las mismas herramientas de alfarería, solo que con una resistencia mucho mayor.

Podía ser además utilizado como base de transporte para elementos pesados, así como material para formar ladrillos en construcciones más complejas.

 

En Tejidos

A pesar de lo que popularmente se cree, las tribus mesoamericanas aprendieron a confeccionar su propia vestimenta para protegerse del frío, la lluvia y el sol. Sus atuendos se elaboraban básicamente a partir de dos materiales:

El Algodón

Al ser un material tan ligero y cómodo para cargar puesto, las principales tribus de Mesoamérica aprendieron a confeccionar la tela de algodón para crear sus atuendos.

Este material podía ser sometido a técnicas como el anillado, entrelazado y el anulado, sin rasgarse o perder sus principales atributos.

Así mismo, el algodón era usado para la creación de paños, bolsas y otras herramientas destinadas a la recolección de alimentos.

Las Pieles

Ya que poseía una textura mucho más resistente que el algodón, los tejidos a base de piel de animal eran empleados principalmente para elaborar capas que protegiesen durante el frío y también para amarrar lanzas hechas a mano.

La mayoría de los taparrabos eran también amarrados a partir de tiras de cuero crudo, los cuales fueron adornados y confeccionados con otras piezas (plumas o dientes de animales).

A partir del aprovechamiento de todas las propiedades antes mencionadas, en sus diferentes materiales y para sus distintos propósitos, la cultura mesoamericana pudo establecerse y prosperar durante miles de años.

Breve Reseña Histórica

Previo a la colonización española en el siglo XVI, las civilizaciones mesoamericanas estaban conformadas principalmente por tribus tales como los Aztecas, los Olmecas, los Mayas, los Zapotecas y muchos otros más.

El establecimiento de dichas civilizaciones posee registros de tiempos ancestrales, alrededor de los 7000 años antes de Cristo, apenas después de la Edad de Hielo.

A partir de la fertilidad del terreno, estas civilizaciones pudieron prosperar en agricultura y ganadería, lo que les permitió poco a poco asentarse y formar un imperio escondido.

Ya para los años 2300 antes de Cristo, estas tribus habían desarrollado su propia cultura, que en artes abarcaba la pintura, la escultura, la alfarería, la costura, entre otros.

Para las diferentes expresiones artísticas, se aprovechaban de las buenas propiedades obtenidas a partir de materiales como la piedra caliza, la cal, el jade, el tezontle, etc.

A continuación te presentaré las propiedades obtenidas a partir de los distintos materiales, en cada una de las prácticas culturales en Mesoamérica.

¿Te ha sido útil esta información? ¡Pues no dejes de compartirla y dejarnos tus comentarios con tu opinión al respecto!

Revolución Rusa: Resumen, Causas y Consecuencias

Sin lugar a dudas, uno de los eventos que marcó el desarrollo del comunismo y su extensión en Europa y el mundo fue la Revolución Rusa ocurrida en 1917.

Desde la caída del Zar hijo hasta el levantamiento y consolidación de Vladimir Lenin, este acontecimiento histórico dejó una huella imborrable en la memoria de los rusos.

Esto, debido a las pésimas condiciones y calidad de vida que todos ellos debieron soportar antes, durante y después de que ocurriese esta revolución.

Para comprender las circunstancias que originaron dicho movimiento, sus inicios, su desenlace y sus consecuencias, es necesario profundizar en los hechos y conocer los detalles que rodean a la Revolución Rusa.

Antecedentes de la Revolución Rusa

Desde la antigua dinastía de Románov, instaurada tres siglos atrás desde 1613, la política de Estado en Rusia se regía bajo un tipo de régimen autocrático y represivo de las libertades individuales, cuya máxima autoridad era el Zar.

Este se caracterizaba por su orientación hacia el sistema feudal, aunque con el paso del tiempo se iba distanciando de esta ideología (como con la abolición de la servidumbre en 1861).

Ya en 1905 se comenzaban a originar los primeros levantamientos revolucionarios en contra del Zar (Nicolás II), donde tras la derrota de Rusia en la guerra que mantenía contra Japón, el Estado llegó a mostrar un flanco débil.

El 22 de enero de este mismo año fue convocada una protesta para demandar reformas políticas al modelo de gobierno zarista, la cual fue violentamente reprimida y dio origen al así denominado “Domingo Sangriento”.

Los trabajadores y campesinos involucrados en las manifestaciones se unieron para formar un poder ajeno al control del Estado, el cual fue conocido bajo el nombre de los Soviets, cuya importancia durante la revolución no debe desestimarse.

Adicionalmente, en los modelos educativos que eran aplicados a estudiantes, obreros y campesinos, comenzaban a introducir los ideales marxistas en los que, progresivamente, el pueblo hallaba una alternativa al régimen zarista.

Esto, además de ocasionar nuevos levantamientos fallidos en defensa de dicha ideología, infundió en los rusos la esperanza de un nuevo modelo político que podría ofrecerles un cambio radical en cuanto a su calidad de vida.

Años más tarde, esta ideología sería cosechada por líderes políticos y sería transformada en el modelo comunista.

Durante los años finales del mandato del Zar, Rusia se encontraba inmersa en una guerra contra Alemania, cuyo desarrollo había dejado a su territorio desprovisto de mano de obra (hombres adultos y jóvenes) para trabajar en los distintos sectores de la economía.

A pesar de los avances en maquinaria que había impulsado la Revolución Industrial, Rusia permanecía siendo un país casi completamente agrario, con un 85 % de la población habitando en zonas rurales.

A conciencia de esto, el Zar había privatizado la mayor parte de las tierras fértiles del país, dejando sin terrenos a una gran cantidad de campesinos que necesitaban del cultivo para poder sobrevivir.

El Zar había sido advertido por el parlamento de las condiciones en las que se encontraban sus habitantes, que el crecimiento económico que habían mantenido hasta entonces se había derrumbado y recomendaban un gobierno de transición.

Pero esta idea fue rechazada y, como consecuencia, perdió el apoyo tanto del pueblo como de otros funcionarios.

En el transcurrir de 1917 nos encontramos con una Rusia en guerra, cuyas tropas estaban conformadas por las fuerzas más productivas de la nación, tierras expropiadas y un estado de miseria y hambruna que no parecía tener final.

¿Cómo inició la Revolución Rusa?

El 23 de febrero de 1917, un grupo de mujeres que habían remplazado a sus respectivos esposos, padres o hijos en los puestos que desempeñaban en fábricas textiles, decidieron abandonar sus funciones y protestar contra las pésimas condiciones laborales en las que se encontraban.

Esto se inició en Petrogrado (actual San Petersburgo) y la cifra de féminas que participaban en dicha manifestación alcanzaba un total de 100.000.

Durante las protestas, tomaron las calles y entre cantos y carteles difundían la consigna de “¡Queremos pan, abajo la guerra!”.

El error del Zar fue ignorar la trascendencia de dicha manifestación, pues al día siguiente, lejos de haber culminado, otros pobladores se habrían sumado y aumentarían el número de protestantes a 150.000.

En los días siguientes, se ordenó a la policía detener las protestas, pero habiendo logrado los manifestantes saquear las armas de las estaciones, se levantó un conflicto armado que dejó decenas de heridos en ambos bandos.

Pasaron a ser los militares quienes se encargarían de detener las protestas, asesinando a sangre fría a cientos de civiles que, armados bajo nuevas guarniciones, conseguirían repeler y combatir el fuego con fuego.

Finalmente, para el 2 de marzo del mismo año y presionado por el Consejo del Estado Mayor, el Zar renunciaría al cargo y otorgaría la primera victoria a la Revolución Rusa.

A pesar de este logro, la revolución todavía estaba lejos de llegar a su final.

Etapas de la Revolución Rusa

Si bien los eventos de mayor relevancia histórica para la Revolución Rusa ocurrieron en 1917, estuvieron separados por una cierta cantidad de meses en inactividad (o, mejor dicho, actividad pasiva).

Por ello, esta se suele dividir en dos etapas para así describir con más exactitud los acontecimientos ocurridos y sus respectivas repercusiones a nivel político y social.

Primera Etapa: Revolución de Febrero

La primera etapa abarca el origen propiamente dicho de la Revolución Rusa, conformado por los primeros levantamientos y manifestaciones hasta la abdicación del Zar como máximo líder.

También toma en consideración los antecedentes como fundamento para el surgimiento de esta primera etapa, así como el retorno de Lenin del exilio para que los conflictos entrasen en latencia hasta la segunda etapa de la revolución.

Segunda Etapa: Revolución de Octubre

Esta se compone por un segundo levantamiento del pueblo, liderado por Lenin y los Bolcheviques, contra el Estado al mando, que en este caso se trataba de un gobierno provisional conformado por miembros del parlamento imperial.

Esta finaliza con dos hechos relevantes: el primero fue el ascenso de Lenin al poder y la instauración del modelo comunista en Rusia, que puso fin a los últimos restos de derecha que quedaban dentro del país.

El segundo, la retirada de Rusia de la Primera Guerra Mundial y la rendición contra las tropas alemanas.

¿Cómo finalizó la Revolución Rusa?

 

El inicio del fin no fue marcado por Lenin, ni los Soviets ni los Bolcheviques, sino por las mismas tropas militares del gobierno ruso, que habían llevado a cabo sin éxito un golpe de Estado.

Dirigidos por el general Lavr Kornílov, quien —motivado por su destitución— buscaba hacerse cargo del puesto como máximo líder, se mantenía identificado con la facción antirrevolucionaria.

Su ataque fue repelido exitosamente por los jefes de gobierno, pero hizo pública la debilidad dentro de su partido y las divisiones que existían en cuanto a las decisiones tomadas.

Esto sirvió como una señal para Lenin de que era el momento para levantar una nueva revolución que, a pesar de la resistencia de algunos líderes bolcheviques, fue apoyada.

En horas tempranas del 25 de octubre de 1917, el ejército de los bolcheviques tomaría los sectores más importantes de Petrogrado; es decir, estaciones eléctricas y de gasolina, telégrafos, estaciones de tren, entre otros.

Un complot tan simple llevaría al gobierno a un caos, al punto en el que perdería todo el control de la ciudad, a excepción del Palacio de Invierno, donde permanecían recluidas las principales figuras políticas.

Al verse incapaz de responder, el primer ministro y máximo líder del gobierno, Alexander Kerensky, asumiría la derrota y entregaría el poder, llevando a los bolcheviques a infiltrarse en el palacio a la madrugada siguiente y a consumar su triunfo.

A partir de este momento, Lenin se convertiría en el máximo líder de Rusia y proclamaría el final triunfante de la Revolución Rusa para el pueblo.

Consecuencias de la Revolución Rusa

Las consecuencias posteriores a la Revolución Rusa no se hicieron esperar, pues diversos acontecimientos de gran importancia le siguieron tiempo después.

1. El fin de la Primera Guerra Mundial

Tal y como Lenin había prometido a lo largo de su liderazgo en la revolución, las tropas rusas fueron retiradas para regresar a sus respectivos hogares.

Esto significaba un acto de rendición contra Alemania y le entregaba la custodia de los países bálticos (Polonia, Bielorrusia y Ucrania) que se encontraban disputando a lo largo del conflicto bélico.

A pesar de que la guerra había llegado a su fin para Rusia, la paz estaba lejos de ser conseguida, pues la llegada de millones de soldados rusos a sus casas solo incrementó la crisis económica que se estaba viviendo.

El desempleo se acrecentó como consecuencia del fin de la guerra, porque esta mantenía la constante producción de materiales y, al detenerse, ocasionó que muchas fábricas administrasen un cierre temporal.

También se debió a las políticas de tierras comunales: los campesinos contaban con menos terreno y se limitaban a cultivar para su propia gente, lo cual desbordó el período de hambruna entre las clases más bajas.

2. Inicio de la Guerra Civil

Los rusos vieron como un fracaso las doctrinas que habían defendido a lo largo de la revolución y, en junio de 1918, se levantaron nuevamente contra el Estado formando una guerra civil.

A diferencia de sus predecesores, Lenin no subestimó el poder de sus rivales y uno de sus primeros movimientos al tomar posesión del cargo fue la unificación de los soldados y campesinos que formaron parte de la revolución en un cuerpo armado: La Guardia Roja.

Esto les permitió combatir y dominar de forma brutal los alzamientos de los civiles, asesinando a un total de 10 millones de personas aproximadamente.

3. El asesinato del Zar

El Zar Nicolás II había permanecido confinado en su hogar con el resto de su familia una vez abandonado el poder, pero los líderes bolcheviques todavía lo consideraban un símbolo vivo de lo que fue la antigua derecha.

Esto motivó a la decisión de enviar tropas a infiltrarse en su casa, tomar por la fuerza a todos los presentes y llevarlos al sótano para ser fusilados.

Este acto no solo incluyó al Zar, sino a su esposa e hijos, junto con personal de la casa e incluso la mascota del hogar.

Las órdenes de Lenin eran drásticas y llegaban a ser sanguinarias cuando lo ameritaban, por lo que —tras 4 años de intensa lucha (1922)— los alzamientos se disiparon y la guerra civil concluyó.

4. Alzamiento del Comunismo y la Unión Soviética

La victoria soviética sobre el pueblo les demostró a otros gobiernos de Europa Oriental la fuerza del comunismo, lo que motivó a países cercanos a conformar un nuevo frente que defendiera dicha ideología como método para consolidarse como potencia.

Este se denominó Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y estuvo conformada inicialmente por solo 4 naciones (Rusia, Transcaucasia, Ucrania y Bielorrusia).

A partir del inesperado crecimiento que consiguieron en años posteriores, la Unión Soviética abarcó prácticamente a todos los países de Europa del Este.

¿Quién financió la Revolución Rusa?

Un hecho que causó revuelo en el mundo entero fue el descubrimiento de quién había sido el responsable de dotar a los Bolcheviques y a los Soviets con el armamento necesario para hacer frente al Estado.

Esta información salió a la luz en 1920, a través de un documento redactado por el servicio secreto estadounidense y dirigido a todas las embajadas de sus países aliados.

En ella, se describían 8 secciones de cómo la influencia de las grandes entidades bancarias judías habían contribuido en pro de la revolución.

Se hizo mención a centros bancarios tales como:

  • Max Bank Warburg&Co
  • Jewis Banking-House
  • Banco Kuhn, Loeb&Co
  • Jewish House de Speyer&Co

Solo por hacer mención a los principales, pues cada una de ellas invirtió más de 10 millones de dólares en financiar los alzamientos del pueblo.

En una conferencia, al presidente del banco Kuhn se le preguntó directamente las razones por las cuales financió el establecimiento de un gobierno con ideología radicalmente opuesta a la capitalista.

A la anterior interrogante, Kuhn respondió que la religión judía respetaba la instauración de la voluntad nacionalista.

Además, argumentó que la revolución debilitaría al Estado y permitiría la inclusión de inversiones de empresas exteriores, llevándolos a extender su monopolio comercial.

Este fue uno de los principales motivos por el cual la Revolución Rusa triunfó por encima del Zar y del gobierno provisional.

¿Quién encabezó la Revolución Rusa?

Para conocer quiénes fueron los líderes responsables en la consumación de la Revolución Rusa, es necesario conocer más acerca de los bandos políticos que promovieron esta lucha: los Bolcheviques y los Soviets de Petrogrado.

Los Bolcheviques fueron un grupo radical surgido dentro del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, fundado y dirigido por Vladimir Lenin, cuyo objetivo era la alianza con las clases oprimidas de la sociedad, los obreros y campesinos, para establecer una dictadura proletaria.

Convivían con los Mencheviques, dirigidos por Yuli Mártov, cuya visión revolucionaria consistía en la implementación de reformas en beneficio de la clase obrera, a partir de un sistema capitalista dirigido por la burguesía.

Junto con Lenin, otro de los personajes fundamentales para los Bolcheviques fue León Trotski, responsable de la negociación de rendición de Rusia en la Primera Guerra Mundial y líder de la Guardia Roja.

Los Bolcheviques y la Revolución Rusa son prácticamente considerados sinónimos, debido a que fueron sus consignas, sus estrategias y sus fuerzas armadas las que llevaron a consumar el triunfo de la revolución.

Los Soviets de Petrogrado no existían hasta antes de la primera etapa de la revolución, pero su desempeño durante la Revolución de Octubre fue determinante para conseguir el triunfo.

Su primer líder fue el Menchevique Nikolái Chjeidze, antiguo aliado del jefe del gobierno provisional Aleksandr Kérenzki, quien había rechazado formar parte del comité del parlamento por su afinidad con las ideas revolucionarias.

Su crecimiento en cuestión de meses fue incontrolable, con más de 3000 seguidores y siendo más de la mitad de ellos soldados entrenados.

Por ello, tras el intento de golpe militar fallido, el posicionamiento de las tropas Soviets a lo largo de todo Petrogrado fue fundamental para alcanzar el triunfo.

¿Quién fue Rasputín en la Revolución Rusa?

Una de las figuras más controversiales en la historia de Rusia es, sin lugar a dudas, el llamado “Monje Loco” de Rasputín, cuya influencia en la Revolución Rusa fue más determinante de lo que muchos libros suelen contar.

Con un pasado relacionado con el campo, Rasputín llegó a San Petersburgo con la intención de predicar sus enseñanzas de vida y promover sus poderes curativos entre la aristocracia.

Su ascenso entre la nobleza fue mucho mayor al que él mismo pudo haber esperado, obteniendo la simpatía de la emperatriz Alejandra Fiódorovna, al ayudar a sanarle los dolores de su hijo, Alexis Nikoláievich, quien padecía de hemofilia.

La confidencialidad que guardaba con el Zar llegó a tal punto que, al estallar los conflictos de la Primera Guerra Mundial, pasó a tomar control del gobierno mientras este se dirigía al frente de batalla como alto mando del ejército.

No obstante, la nueva posición de Rasputín solo consiguió debilitar el poder del Estado y propiciar el levantamiento de la revolución, debido a los rituales esotéricos y las numerosas orgías que practicaba, escandalizando la opinión pública.

La magnitud del daño que había causado Rasputín al poder del Estado y a Rusia fue tal, que incluso se llegó a considerar que lo había hecho a propósito, conspirando a favor de Alemania.

¿Quién fue Lenin en la Revolución Rusa?

Con estudios en politología y filosofía, Valdimir Lenin militó desde su juventud en partidos radicales de izquierda, cuyas manifestaciones lo llevaron al arresto en varias ocasiones e incluso a ser exiliado de su propio país durante algunos años.

Esto le permitió desarrollar su propia visión de la doctrina comunista y predicarla por toda Europa, haciéndose un nombre entre las promesas políticas más influyentes.

Lenin fue el fundador y líder del partido de los Bolcheviques, el cual supo introducir a partir de la debilidad del gobierno durante la Revolución de Febrero y el cual fue determinante para la posesión de San Petersburgo en la Revolución de Octubre.

El legado de Lenin a lo largo de la Revolución Rusa fue posiblemente el más importante de entre todos los personajes que en ella participaron, llegando a ser comparado con Marx en cuanto al alcance de sus doctrinas ideológicas.

¿Quién fue Stalin en la Revolución Rusa?

Uno de los personajes que no sería determinante para el desenlace de la Revolución Rusa, pero que jugaría un rol protagónico en años sucesivos a ella fue Iósif Stalin.

Formó parte de los soldados afines con las tropas de los Bolcheviques, estando presente cuando se llevó a cabo la Revolución de Octubre.

Su astucia y compromiso con el partido le otorgó un vertiginoso ascenso en la política, ganándose el reconocimiento de Lenin y ocupando el puesto de secretario general de la Unión Soviética a partir de 1922.

Tras la muerte de Lenin en 1924, solicitó en 3 ocasiones (1926, 1927 y 1952) ocupar la posición como máximo mandatario del Estado, siendo estas rechazadas de manera unánime.

No obstante, esto no impidió que, con ayuda de fuertes campañas mediáticas y de sus destrezas como líder, Stalin se convirtiese en uno de los dictadores más temidos y poderosos en todo el mundo.

Siguiendo las doctrinas marxistas-leninistas impulsadas durante la Revolución Rusa, Stalin optó por sacrificar la libertad individual de los habitantes en beneficio del Estado y la comunidad.

A pesar de ser considerado un líder represivo y sanguinario, supo colocar a la Unión Soviética entre las dos naciones más poderosas de mundo, durante y después de la Segunda Guerra Mundial.

¿Cuándo fue la Revolución Rusa?

El inicio de la Revolución Rusa se remonta a sus primeras manifestaciones, específicamente al 23 de febrero de 1917.

No obstante, ocurre algo curioso en torno a las fechas históricas de la Revolución Rusa y es que fueron descritas en función del calendario bizantino (utilizado en Rusia para ese entonces) y no del gregoriano (utilizado en la actualidad).

Tomando como referencia nuestro calendario actual, los inicios de la Revolución Rusa se remontarían más precisamente al 8 de marzo de 1917.

¿Cuándo terminó la Revolución Rusa?

La Revolución Rusa llegaría a su fin con la fuga de los líderes del gobierno de transición y la toma del Palacio de Invierno por parte de los Bolcheviques, ocurrido en la madrugada entre el 26 y 27 de octubre de 1917.

Como ocurre con el resto de las fechas, están históricamente descritas en función del calendario bizantino. Por tanto, el fin de la Revolución Rusa se ubicaría en el calendario actual el 8 de noviembre de 1917.

¿Dónde se dio la Revolución Rusa?

El régimen zarista, implementado previo a la Revolución Rusa, entre sus múltiples características destacaba por ser un gobierno centralizado. Es decir, las principales decisiones concernientes a todo el país eran dictadas desde la capital.

Naturalmente, el foco del levantamiento en ambas etapas de la revolución debió ser igualmente en la capital del Imperio Ruso, es decir, en Petrogrado (actual San Petersburgo).

Sin embargo, otros acontecimientos importantes se llevaron a cabo en ciudades cercanas o incluso tierras vecinas al territorio ruso, tales como el Imperio Austro-Húngaro.

¿Cómo influyó la Revolución Rusa en América Latina?

Separados por la inmensidad del Océano Atlántico, mientras en Rusia ocurría una revolución, otros acontecimientos de gran relevancia y de la misma naturaleza se suscitaban en América Latina.

En el mismo año en el que ocurrían los levantamientos en Rusia, se consolidaba la constitucionalización de una nueva república en México, acontecimiento consecuente a la Revolución Mexicana.

Durante todo el siglo XX, los protagonistas de las distintas revoluciones en América Latina  orientaban sus doctrinas ideológicas al fortalecimiento de las clases sociales desfavorecidas (obreros, campesinos, clases bajas emergentes), como ocurría en Rusia.

Hubo una clara influencia de la victoria del comunismo ruso en países latinoamericanos donde existían partidos políticos con afinidad de izquierda, cuyo impacto puede ser descrito en dos etapas:

  • Una primera etapa (entre 1917 y 1924), en países como México, Argentina, Uruguay y Chile
  • Una segunda etapa (entre 1925 y 1935), en países como Colombia, Perú y Ecuador

También se formaron pequeños núcleos marxistas-leninistas en países como:

  • Cuba (1925)
  • Bolivia (1928)
  • Panamá (1930)
  • Venezuela (1931)
  • Puerto Rico (1933)
  • Haití (1934)

Con el fortalecimiento del comunismo ante la instauración de la Unión Soviética, otras fuerzas reformistas con ideología liberal o de derecha perdían cada vez más como medio para beneficiar al movimiento obrero.

La ideología comunista y sus supuestos teóricos tampoco pasaron inadvertidos entre los estudiosos de América Latina.

Gran cantidad de artículos escritos por Lenin u otros autores fueron publicados y discutidos en los centros universitarios de más alta importancia.

Figuras revolucionarias como Emiliano Zapata, Julio Antonio Mella y Ricardo Flores Magón felicitaron con entusiasmo los acontecimientos ocurridos en Petrogrado.

Esto hace evidenciar un antes y un después en los países latinoamericanos, en cuanto a su forma de concebir la política, a partir de la Revolución Rusa.

¿Cuál es la relación entre la Revolución Rusa y la Primera Guerra Mundial?

Existe una relación simbiótica entre la Revolución Rusa y la Primera Guerra Mundial, puesto que cada una influyó de alguna manera en el inicio y desenlace de la otra.

La Primera Guerra Mundial inició el 28 de julio de 1914, aunque su principal detonante ocurre un mes antes, durante el asesinato del archiduque de Austria, Francisco Fernando, de la mano del nacionalista serbio Gavrilo Princip.

Ante tal acontecimiento, el Imperio Austro-Húngaro llamó a sus respectivas alianzas, entre ellas Rusia, para emprender un ataque contra el Reino de Serbia y sus respectivos bloques de coalición, entre ellos Alemania.

El llamado de guerra por parte de las tropas rusas debilitó enormemente los principales sectores de la economía en su territorio, ocasionando un período de crisis y hambruna sin precedentes durante el gobierno del Zar.

Los revolucionarios rusos, junto con la población civil, habían manifestado su oposición al decreto de formar parte de la Primera Guerra Mundial, posición que quería ser aprovechada principalmente por Alemania.

Los alemanes vieron en las doctrinas que divulgaba Lenin (desde su exilio en Suiza) una forma de acabar con el gobierno zarista y, simultáneamente, debilitar la posición de Rusia dentro de la guerra.

Los alemanes infiltraron a Lenin dentro de un tren sellado y sin derecho a revisiones y lo enviaron a Petrogrado, lugar en donde se llevó a cabo la Revolución de Febrero y estallaría meses más tarde la Revolución de Octubre.

La posición de Alemania a favor de la Revolución Rusa no solo fue acertada, sino que se vio recompensada cuando Lenin, al alcanzar el poder, cumpliría su promesa y retiraría las tropas del territorio enemigo.

Para marzo de 1918, se firmaría el Tratado de Brest-Litovsk, cuya finalidad sería acordar la paz entre ambas naciones, incluido el resto de los imperios involucrados en la guerra.

En resumidas cuentas, el surgimiento de la Primera Guerra Mundial ocasionaría la crisis y la doctrina ideológica que daría inicio a la Revolución Rusa, que a su vez sería la responsable de que se llegase a alcanzar la paz en la guerra.

Esto hace que la relación entre dichos acontecimientos históricos sea estrecha e innegable.

¿Qué fue primero: la Revolución Rusa o la Segunda Guerra Mundial?

El inicio de la Segunda Guerra Mundial, si bien se discute entre los distintos historiadores, se suele ubicar en el 1 de septiembre de 1939, con la invasión de la Alemania Nazi a Polonia y la ruptura del Tratado de Versalles.

Por consiguiente, ocurriría más de una década después del fin de la Revolución Rusa, pero no por ello dejarían de guardar relación entre sí.

Una de las principales consecuencias a largo plazo de la Revolución Rusa fue la consolidación de la Unión Soviética que, a pesar de iniciar marcando un fuerte período de crisis durante el mandato de Lenin, se consolidó como potencia mundial con la llegada de Stalin.

Ya una vez iniciada la Segunda Guerra Mundial, la rivalidad histórica que había quedado entre Alemania y Rusia todavía persistía, llevándolos a declararse enemigos en función de las alianzas establecidas.

Como resultado, ocurrieron batallas emblemáticas (como la batalla de Stalingrado) y el intento de invasión terrestre (por parte de Alemania en la Operación Barba Roja) de mayor tamaño en la historia.

La solidez de la Unión Soviética a lo largo de la Segunda Guerra Mundial les permitió recuperar territorios que habían perdido como resultado del acuerdo de paz posterior a la Revolución Rusa.

Estos eventos hacen que, si bien no se establezca una relación directa, exista cierto grado de vinculación entre la Revolución Rusa (1917) y la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

La importancia de la Revolución Rusa, tanto para Europa como para América Latina y el resto del mundo, no debe desestimarse. Es posible que sin ella la percepción de la política actual fuese radicalmente distinta a la que poseemos.

¿Te ha parecido útil toda esta información? No dejes de compartirla y brindarnos tu opinión en los comentarios.

Lista de Países Comunistas en la Actualidad

El comunismo parte de las ideas propuestas por Karl Marx y Friedrich Engels en su obra literaria El Capital, durante la Revolución Bolchevique que tuvo vida en la Rusia de la monarquía zarista.

En esta revolución triunfó su líder Vladimir Lenin y decidió la reformulación del Estado bajo esta doctrina, llegando a la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Aunque son términos distintos, el comunismo y el socialismo tienen corrientes dentro del marxismo.

En cuanto a sus políticas económicas y sociales propugnan la inclusión de la sociedad en el desarrollo activo de las naciones, donde el control del Estado y la disminución del pensamiento capitalista se hace necesario.

A continuación te nombraremos los cinco países que en la actualidad son comunistas o tienen corrientes marxistas en su organización y estructura.

1. China

Este coloso asiático en la actualidad es el país comunista de mayor extensión territorial en el mundo y abarca gran parte de Asia.

También es el país más poblado en el mundo, lo que hace que esta ideología sea ampliamente conocida.

China da sus primeros pasos hacia el comunismo gracias a la influencia de la Unión Soviética que, a través de la Internacional Comunista, contacta a un grupo de estudiantes de la Universidad de Pekín para la formación posterior del Partido Comunista.

El 1 de julio de 1921 se funda el Partido Comunista Chino (PCCh), siendo integrantes Li Dazhao y Chen Duxiu que como estudiantes permitieron allanar el camino hacia esta ideología.

Chen pasó a ser el secretario general del partido, recibiendo apoyo económico y logístico para tales labores.

El 23 de julio del mismo año se celebró el Primer Congreso del Partido Comunista, donde asistió Mao Zedong como parte de los delegados.

En el congreso se aprobaron los estatutos del partido y el joven Mao fue partícipe sin saber aún que años después sería el líder del partido.

Rusia, en su influencia directa, recomienda unir fuerzas con el partido nacionalista, ya que compartían aspectos propios del leninismo.

Esta cooperación fue por poco tiempo, porque —tras la muerte de su líder— el partido nacional o la Kuomintang (ahora dirigido por Chiang Kai-shek) decide romper vínculos con los comunistas.

Chiang —ya en control del Estado y con sede en Nankín como capital— decide atacar a los comunistas, generando una guerra civil entre ellos desde 1927 hasta 1937 y donde los comunistas estaban llevando la peor parte.

Para el 7 de julio de 1937 cesa el conflicto entre los dos y, en ese tiempo, las dos facciones se vieron forzadas a unificar fuerzas en contra de los japoneses que invadían el territorio chino.

Durante la guerra chino-japonesa, la cooperación entre los comunistas y los nacionalistas fue determinante.

El conflicto contra los nipones se alargó hasta la conclusión de la Segunda Guerra Mundial en 1945, donde China termina siendo la vencedora.

Sin embargo, las diferencias entre ambos seguían siendo notables. Sus dos líderes, Mao y Chiang (respectivamente), siguieron enfrentándose, avivando las llamas de la guerra civil nuevamente.

Para este momento los comunistas, tomando experiencia del conflicto bélico anterior, se unificaron como fuerza capaz de enfrentar a los nacionalistas.

Los nacionalistas recibieron apoyo de naciones como Estados Unidos y los comunistas se adueñaron de vastas zonas del norte, donde los japoneses —tras su retirada— dejaron material de guerra que terminaron fortaleciendo a los liderados por Mao.

El enfrentamiento duró un poco más de cuatro años, donde los comunistas fueron los triunfantes, esto gracias a que Mao proyectó la cooperación entre el campesinado en contra de las fuerzas nacionalistas, que poco a poco fueron expulsadas del país.

Para 1949 Chiang huye a la isla de Taiwán y el 1 de octubre del mismo año, en Pekín, Mao Zedong funda la República Popular China, bajo su dirigencia y la de los comunistas. Desde ese entonces, han ocurrido ciertos cambios: reformas, estatutos y leyes.

Buscó la alianza con los soviéticos, pese a sus diferencias con ellos, aunque con el paso del tiempo derivó en la ruptura de relaciones, lo que casi generó una guerra entre ambas naciones para 1960.

El proceso de alfabetización nacional fue uno de los grandes logros de los comunistas, ya que para 1949 solo el 20 % estaba alfabetizado y para 1980 el 80 % alcanzaba esta destreza.

El comunismo presente en China ha evolucionado y se ha adaptado con el tiempo: posee una mezcla socialista en sus acciones.

La economía se ha fortalecido a través de actividades propias del capitalismo, posee el puesto número uno en Producto Interno Bruto (PIB).

2. Vietnam

Este país, en sus inicios, fue una dinastía que encontró su independencia del imperio chino y luego sería colonizada por los franceses hasta mediados del siglo XX.

En ese entonces, fue ocupada por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial y que de la mano de Hồ Chí Minh alcanzó su libertad en 1954.

La primera guerra de Indochina, en la que se enfrentaron los rebeldes vietnamitas con los franceses que intentaban controlar Vietnam tras la Segunda Guerra Mundial, demarcaron el país por el paralelo 17 en norte y sur.

Hồ Chí Minh, con una basta ideología comunista formada entre sus estudios en Francia y sus vínculos con los soviéticos, fue una figura clave en la construcción de la República de Vietnam, mejor conocida como Vietnam del Norte.

Aunque se había planteado un camino democrático en la solución y unificación de las dos regiones, fue Estados Unidos quien intervino en esta salida pacífica e inicia la guerra de Vietnam para 1955.

El norte fue apoyado por los soviéticos y el sur por los norteamericanos; la guerrilla vietnamita denominada Viet Cong poco a poco fue tomando espacios y logrando acorralar a las fuerzas militares estadounidenses, generando muchas bajas en sus filas.

La guerra duraría 20 años; los EE.UU. empezaron a dejar en manos de Vietnam del Sur el conflicto, hasta que en abril de 1975 el norte invade el sur y proclama la República de Vietnam del Sur.

El sur se unificó al norte el 2 de julio de 1976 como la República Socialista de Vietnam.

Luego de 10 años, la apertura de Vietnam hacia la economía de mercado le ha permitido alcanzar alianzas con gran parte del mundo desarrollado; en la actualidad ha normalizado sus relaciones con los Estados Unidos.

3. Cuba

De los países comunistas en la actualidad, este es el único que no se encuentra en Asia. Es la isla más grande dentro del Mar Caribe, hace parte de la América Insular y parte del continente americano.

Durante la Era Colombina, perteneció a los españoles y muchas fueron las luchas por conseguir su independencia.

José Martí fue su mayor exponente y trágicamente muere en sus intentos de liberar a la isla; sin embargo, las luchas siguieron avivando al pueblo en su sed de independencia y para 1898 los españoles sufrían los embates.

Los Estados Unidos, al notar la debilidad de los españoles, deciden entrar en el conflicto simulando un ataque en su contra, donde un acorazado de nombre Maine es hundido en la bahía de La Habana intencionalmente, lo que generó la guerra hispano-cubana-estadounidense.

Desde este episodio, la ocupación norteamericana fue una constante en el desarrollo de ciertas políticas que afectaban la dinámica de vida de la isla. Entre estas se hallan:

  • La creación de constituciones
  • El apoyo a presidentes
  • La formulación de decretos que los favorecieran en lo económico y estructural
  • El derrocamiento de líderes
  • La intervención directa en el desarrollo de Cuba como nación, desde su nacimiento como país bajo el nombre de República de Cuba el 20 de mayo de 1902 hasta el 31 de diciembre de 1958.

Fidel Castro en sus inicios perteneció a la Federación Estudiantil Universitaria en Cuba, lo que lo vinculó a diferentes corrientes políticas; pero no es sino hasta 1953 cuando al mando de un grupo de revolucionarios atacan los cuarteles de Moncada.

Tras el incidente, muchos son apresados, luego Fulgencio Batista —que era el presidente de Cuba desde 1952— tras un golpe de Estado, ofrece una amnistía donde Castro y sus compañeros deciden exiliarse en México para 1955.

Desde aquí se reagruparon con el nombre del Movimiento 26 de julio. Castro reaparece en Cuba en compañía del “Che” Guevara, Camilo Cienfuegos, entre otros, con el fin de recuperar la revolución.

A su desembarco el 2 de diciembre de 1956, le siguió la derrota en manos de las fuerzas de Batista. Esto no lo detuvo y logró reagruparse en la Sierra Maestra.

Con apoyo del campesinado en clandestinidad, dos años más tarde lograría el triunfo de la revolución, provocando la huida del dictador Batista el 31 de diciembre de 1958 y tomando La Habana el 8 de enero del año siguiente.

Fidel ya poseía una fuerte ideología marxista-leninista con características e influencia de José Martí; pese a su compromiso con el pueblo, fortaleció un gobierno totalitario encabezado por él.

En sus inicios, aplicó las doctrinas comunistas más rígidas implementadas por los soviéticos, delimitó la propiedad privada y en el proceso de expropiaciones y posterior nacionalización de transnacionales norteamericanas.

Castro también entró en evidente conflicto con los Estados Unidos. Al ver que Cuba recibía apoyo de los soviéticos y se vinculaba perfectamente con el mundo comunista, los EE.UU. rompen relaciones en 1961.

Desde un ataque perpetrado a los aeropuertos cubanos para abril de 1961, la isla se declara abiertamente socialista, marxista y leninista.

Desde entonces, este país —separado a muchos kilómetros de sus aliados y cercano a su contrario— se vio envuelto en medidas, bloqueos y ataques continuos, lo que ha ocasionado un estancamiento paulatino de su economía y su desarrollo tecnológico.

Actualmente, sigue siendo socialista; desde su revolución solo ha contado con tres presidentes: Fidel Castro, Raúl Castro (hermano de Fidel) y Miguel Díaz-Canel.

Desde que Raúl Castro asumió la presidencia, los esfuerzos por establecer un diálogo efectivo con los Estados Unidos han sido notables.

Pese a estas políticas, las relaciones en estos momentos se encuentran en un punto muerto, ya que con la llegada de Donald Trump a la presidencia de EE.UU., el esfuerzo por reestablecer las relaciones ha cesado.

4. Laos

Es otra de las naciones de Asia que está bajo un gobierno comunista. Este país estuvo bajo el control de los franceses hasta 1954 y quedó instituida bajo una Monarquía Constitucional.

Durante la guerra en Vietnam entre el norte y sur, Laos fue impulsada a una guerra civil entre la monarquía y la Pathet Lao, que era un grupo de comunistas insurgentes.

Entre ellos hubo una lucha por el control del país que inició en 1950 y llevó a la nación a una guerra civil desde 1963 hasta 1975.

Con ayuda de los soviéticos y los nortvietnamitas, el Pathet Lao logró el derrocamiento de la monarquía apoyada por los Estados Unidos.

A través de esta revolución, el Pathet Lao —también conocido como Partido del Pueblo de Laos— selló su victoria con la abdicación del rey el 2 de diciembre de 1975 y renombraron al país como República Democrática de Laos.

Hoy sigue siendo un país comunista, pero que junto con China y Vietnam han aprendido de los errores, poseyendo una economía emergente por la formulación de reformas económicas más liberales desde los años 80.

5. Corea del Norte

Esta península se encuentra dividida en dos y su área norte constituye un Estado de orden comunista, en el que los principios de esta ideología se cumplen con mayor firmeza en lo económico, político y social.

Para inicios del siglo XX, el imperio coreano cayó en manos de los japoneses, que ocuparon de manera arbitraria la península coreana hasta el término de la Segunda Guerra Mundial y la rendición de Japón el 15 de agosto de 1945.

Un acuerdo interno entre la Unión Soviética y Estados Unidos delimitó esta nación en dos a lo largo del paralelo 38, dejando el norte en manos rusas y el sur a los americanos. Varios fueron los intentos de Estados Unidos en unificar el territorio.

Para el 9 de septiembre de 1948 nace la República Popular Democrática de Corea, encabezada por Kim Il-sung, quien fue un afamado guerrillero en contra de los japoneses. Este instituyó un gobierno autocrático basado en una franca ideología marxista-leninista.

Luego de que el norte y el sur estabilizaron sus gobiernos, permaneció la insistencia de controlar la totalidad del territorio, aunque sus aliados no estaban de acuerdo con un enfrentamiento.

Fue Stalin que, de forma secreta y con la inclusión de Mao (que para la época tenía el control en China), coordinó un ataque el 25 de junio de 1950 contra el sur, dando inicio a la guerra y donde por poco toman el control de toda la península.

Luego de este incidente, los Estados Unidos entraron en la defensa del sur hasta poner en peligro la región norte en manos de Kim Il-sung.

Después, con la incursión del ejército chino en apoyo a su líder Il-sung, los Estados Unidos se replegaron hasta el paralelo 38 para delimitar la península nuevamente; para esto se firmó un armisticio el 27 de julio de 1953.

Aún Corea del Norte sigue en manos de la familia del líder Il-sung, bajo un gobierno comunista.

Es un Estado del que se desconoce mucho y lo que se conoce en la actualidad es su falta de libertades individuales. Es un país sin libertad de culto, donde el ateísmo es la norma.

Posee el desarrollo de una carrera nuclear cada vez más acelerada y se ubica en el puesto número cuatro en el mundo en personal activo dentro de sus filas castrenses.

Países que en la Actualidad Tienen Gobiernos Izquierdistas (Socialistas)

Existen naciones que su orden político, social o económico establecido en sus constituciones tienen características capitalistas o de derecha.

La coexistencia de varias fuerzas políticas de distintas corrientes en estos países ha garantizado la alternabilidad en el poder.

Los estados tanto en Europa como América —que en nuestros días tienen orientación socialista, populista o simplemente de izquierda con amplia cercanía al comunismo (pero sin serlo)— son los siguientes:

Canadá

Nación norteamericana, presidida por Justin Trudeau, quien pertenece al Partido Liberal o mejor conocido en Canadá como Los Grits, con orientación a la centro-izquierda.

México

Este otro norteamericano se acaba de sumar a las filas de la izquierda de la mano del político, politólogo y escritor Andrés Manuel López Obrador, que pertenece al Partido Morena Movimiento Regeneración Nacional (izquierdista).

República Dominicana

Danilo Medina Sánchez ostenta el cargo de presidente desde 2012 y fue reelecto hasta 2020; pertenece al Partido de la Liberación Dominicana de orientación centro-izquierdista.

El Salvador

País que se encuentra en centroamérica, el cual tiene como presidente desde junio de 2014 a Salvador Sánchez Cerén, profesor y político perteneciente al Partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, con clara inclinación hacia la izquierda.

Nicaragua

Este centroamericano sigue en manos de Daniel Ortega desde 2007, perteneciente al partido Frente Sandinista de Liberación Nacional, el cual es izquierdista.

Costa Rica

Su actual presidente, Carlos Andrés Alvarado Quesada, proviene de corrientes social-demócratas y centro-izquierdistas de la mano del Partido Acción Ciudadana.

Venezuela

Esta nación está ubicada en suramérica. Se encuentra presidida por Nicolás Maduro, político de oficio, perteneciente al Partido Socialista Unido de Venezuela (extrema izquierda).

Ecuador

Este país tiene como presidente a Lenín Boltaire Moreno Garcés, Licenciado en Administración Pública, quien es militante del Partido Movimiento Alianza PAIS de centro-izquierda.

Bolivia

País suramericano que está bajo el gobierno de Juan Evo Morales Ayma desde 2006. Este presidente pertenece al Partido Movimiento al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos de franca izquierda.

Uruguay

Nación suramericana al mando de Tabaré Ramón Vázquez Rosas, presidente de la República Oriental de Uruguay desde 2015, electo a través del Partido Frente Amplio de clara tendencia izquierdista.

Suecia

Este grande de los países escandinavos tiene varios años siendo el estándar de la social-democracia al poder. Actualmente está en manos de Kjell Stefan Löfven del Partido Socialdemócrata Sueco de orientación centro-izquierdista.

Eslovaquia

Bajo las elecciones de 2014, Andrej Kiska fue electo presidente. Aunque llega al poder de manera independiente, está aliado con Peter Pellegrini como primer ministro del Partido Dirección-Socialdemocracia, orientado a la centro-izquierda.

Italia

Sergio Mattarella, electo en enero de 2015, llega a la presidencia a través del Partido Democrático italiano que es centro-izquierdista.

Moldavia

Esta nación de Europa tiene por presidente desde 2016 a Igor Nicolaïevitch Dodon, por el Partido de Socialistas de la República de Moldavia, con evidente ideología de izquierda.

España

Este otro importante de Europa actualmente está presidido por Pedro Sánchez Pérez-Castejón, quien pertenece al Partido Socialista Obrero Español de políticas centro-izquierdistas.

Albania

Su actual presidente, Ilir Meta, fue electo en julio de 2017 y pertenece al Partido Movimiento Socialista por la Integración, cuya posición política también es de centro-izquierda.

Montenegro

Milo Đukanović, presidente electo recientemente (mayo de 2018), pertenece al Partido de los Socialistas Democráticos de Montenegro, el cual posee una clara orientación centro-izquierdista.

 

Así, hemos hecho un largo recorrido por las naciones de ideologías de izquierda, pero que han cimentado sus regímenes bajo tendencias predominantemente comunistas (como los cinco primeros) y socialistas (como los descritos en la parte final).

Es importante hacer la separación, pues erróneamente se tiende a catalogar de comunistas a todos los que ostentan una tendencia izquierdista y esto no resulta ser así. Muchas naciones de izquierda se basan en preceptos socialistas, mas no comunistas.

¿Te ha sido útil e interesante este artículo? Comenta tu opinión y comparte esta información en tus redes sociales.

Las 20 Batallas más Importantes de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial se desarrolló en Europa entre los años 1939 y 1945, producto de los estragos políticos y económicos que había suscitado la Primera Guerra Mundial.

Si bien lo que salta a nuestras mentes al escuchar el término “Segunda Guerra Mundial” es la Alemania Nazi de Hitler, este no sería el único país que iniciaría la lucha, a su lado y como aliados se encontraban el Reino de Italia y el Imperio Japonés. 

La Segunda Guerra Mundial abarcó diferentes contextos geográficos de Europa, África del Norte y Asia, y luego se extendió a Norteamérica y al Océano Pacífico.

Durante su desarrollo se libraron grandes batallas con amplias movilizaciones de contingentes militares.

La Segunda Guerra Mundial y sus batallas más representativas

1. Batalla de Creta (mayo de 1941)

Si bien esta batalla no fue la primera, fue una de las más resaltantes. Se extendió por dos semanas e inició con la invasión aérea de los soldados alemanes a la isla griega de Creta. Los soldados tomaron la isla lanzándose en paracaídas desde los aviones.

Estos soldados fueron repelidos con algo de éxito por las fuerzas británicas y griegas que se encontraban en la isla.

Sin embargo, las dificultades de comunicación entre los aliados posibilitó que los soldados alemanes ganaran terreno y tomaran el aeródromo de Malemé, lo que les permitió solicitar refuerzos.

Aunque las tropas aliadas mantuvieron la resistencia durante dos semanas, al final terminaron por rendirse con la llegada de los refuerzos alemanes que incursionaron vía marítima.

2. Batalla de Iwo Jima (febrero a marzo de 1945)

Un mes duró esta batalla que representaría grandes costos para las tropas estadounidenses.

Inició con el ataque marítimo y aéreo para el bombardeo de la isla, el cual descubriría la presencia de 20.000 soldados japoneses escondidos en búnkeres, cuevas y túneles subterráneos.

Aunque con poca ventaja (pues eran mayores las tropas estadounidenses), los soldados japoneses resistieron arduamente la batalla y no se rindieron, pero fueron dominados por los contrarios.

3. Batalla de Anzio (enero a junio de 1944)

En 1943 las fuerzas aliadas invadieron Italia; no obstante, para 1944 no habían conseguido avanzar hasta la línea Gustav al sur de Roma, así que organizaron una operación anfibia masiva para obligar a las fuerzas defensivas a dividirse y ser rodeados.

El éxito de esta operación se debió a una rápida llegada de refuerzos en las orillas de la playa, constituida por un contingente de 36.000 hombres aproximadamente que irrumpieron en la costa ante la sorpresa del enemigo.

Sin embargo, mientras los aliados consolidaban sus fuerzas, los alemanes reunían refuerzos de similar número y establecieron posiciones defensivas.

Tras fuertes combates, los aliados fueron repelidos hasta la playa. Se requirió 5 meses de lucha y 100.000 refuerzos para salir de Anzio.

4. Batalla de Monte Cassino (enero a mayo de 1944)

A raíz de la batalla de Anzio, las tropas alemanas comenzaron a ocupar posiciones defensivas conocidas como “Línea de Invierno”.

Estas consistían en búnkeres seguidos de alambres de púas para la defensa y, frente a ellos, campos de minas y zanjas.

La batalla de Monte Casino fue librada en este escenario: una pelea muy semejante a las de la Primera Guerra Mundial, con enfrentamientos sangrientos, bombardeos y ataques de infantería en posiciones fijas.

Fueron más 50.000 víctimas que perecieron en las tropas aliadas, pero que aseguraron el éxito de la empresa.

Esta batalla debe su nombre al terrible hecho de que la Abadía de Monte Cassino fue bombardeada y destruida durante la lucha, pues los aliados creían que era una posición de observación alemana. Realmente la abadía albergaba a civiles en medio de la guerra.

5. Batalla de las Ardenas (diciembre de 1944 a enero de 1945)

Esta batalla se libró tras la invasión de junio de 1944, cuando los aliados lograron escapar de Normandía y avanzar con rapidez por Francia y Bélgica.

Ante esto, el líder alemán intentó detenerlos ordenando varias divisiones acorazadas para concentrarse en Ardenas y romper sus filas.

Las tropas estadounidenses se mantuvieron en pie, a pesar de las cuantiosas bajas, con más 19.000 pérdidas.

Las tropas alemanas no contaban con suficientes provisiones ni municiones y terminaron cediendo ante los refuerzos que llegaban a apoyar a los aliados.

6. Batalla de Sedan (mayo de 1940)

Luego de la invasión a Polonia por parte de Alemania, lo que dio origen a la respuesta y declaración de guerra que Francia y Gran Bretaña lanzaron contra los alemanes, se pensó que las estrategias de guerra serían muy similares a las de la Primera Guerra Mundial.

Bajo esa línea de pensamiento, Francia se abocó a la construcción de grandes fortificaciones de hormigón de la línea de Maginot para repeler a las tropas enemigas.

Pero el plan Nazi era otro. En 1940 los alemanes lanzaron un ataque “Blitzkreig” (guerra relámpago) con tanques Panzer.

A su vez, utilizaron bombarderos Stuka, lo que hizo minar rápidamente las fuerzas francesas abriendo paso a las alemanas. Poco tiempo después, Francia cayó.

7. Batalla de Inglaterra (julio a octubre de 1940)

A finales de 1940 Gran Bretaña se enfrentó al intento de invasión por parte de los alemanes. Si bien en tierra no alcanzaban éxito, estuvieron a punto de lograrlo con sus fuerzas aéreas.

Una campaña liderada por la Luftwaffe alemana sostuvo durante cuatro meses ataques contra los aeródromos británicos, contra sus estaciones de radares y fábricas de aviones. Incluso ciudades británicas también fueron bombardeadas.

Sin embargo, los aviones alemanes (los Stukas) eran muy vulnerables al ser fácilmente detectados por los radares y la Royal Air Force británica consiguió derrotarlos, obligándolos a reducir sus operaciones y, a Hitler, desistir de sus planes de invasión.

8. Batalla de Brody (junio de 1941)

Hitler quería también atacar la Rusia Soviética, la operación para ello recibía el nombre de Barba Roja.

A pesar de la superioridad numérica de los rusos, Hitler estaba convencido de que su estrategia de “Guerra Relámpago” (Blitzkrieg) era indetenible y, en cierto modo, tenía razón.

Con un número de 740 Panzer alemanes se enfrentaron a una cantidad cuatro veces mayor de tanques rusos.

Esta batalla se libró en Brody, al oeste de Ucrania. Las fuerzas aéreas rusas fueron dominadas en el área y los aviones alemanes consiguieron el control de la zona.

Los alemanes lograron atacar los suministros de combustibles y municiones rusos; también perturbaron las comunicaciones, propiciando la confusión de las fuerzas rusas que terminaron por ser controladas por Alemania.

9. Batalla del Golfo de Leyte (octubre de 1944)

Una de las batallas más grandes de la Segunda Guerra Mundial fue la del Golfo de Leyte frente a Filipinas.

Esta batalla representó un nuevo avance de Estados Unidos hacia Japón, aunque todas las fuerzas japonesas se pusieron en acción contra las fuerzas navales estadounidenses y representó grandes pérdidas humanas y de recursos para los norteamericanos.

Debido a la falta de apoyo de los aliados, Estados Unidos libró solo esta batalla. Los cuatro portaaviones estadounidenses y tres acorazados fueron hundidos. Esta batalla incluso impulsó el uso de tácticas desesperadas como los kamikazes.

El portaaviones USS St. fue hundido después de que un kamikaze estrellara su avión con una bomba armada intencionalmente sobre la cubierta del portaaviones.

10. Batalla del Atlántico (1940-1943)

Ya para la Primera Guerra Mundial los submarinos habían hecho incursión en la guerra, pero será en esta batalla cuando hagan sus acciones más representativas: los submarinos alemanes buscan bloquear Europa.

Los barcos comerciales realizan sus navegaciones acompañados y protegidos por destructores y corbetas armadas con cargas aptas para profundidad y sonares.

Los U-Boat alemanes realizaron varios ataques con torpedos dentro de las pantallas de defensas de los barcos.

Durante la batalla, cuando varios submarinos atacan simultáneamente, las líneas de defensas tenían pocas opciones de contraatacar.

En esta batalla imperó el avance tecnológico. La potencia de los submarinos y las opciones de avanzada que permitían, al final de la guerra, 3.000 buques mercantes y cerca de 800 submarinos U-Boats habían sido hundidos.

11. Batalla del Mar de Coral (mayo de 1942)

Después del ataque de Japón a Pearl Harbor, los japoneses intentaron invadir las Islas Salomón y Nueva Guinea.

Las fuerzas estadounidenses apoyadas por barcos australianos actuaron con rapidez para interceptarlos. Esto ocasionó la primera guerra naval a distancia entre los portaaviones.

Bombarderos de buceo y de torpedos atacaron barcos que se encontraban protegidos por pantallas defensivas de combatientes.

Esto era una forma muy confusa de trabajo: las naves atacando, intentando reconocer a los enemigos y sin poder identificar quiénes eran aliados o no.

Una de las pérdidas más graves fue la de la compañía estadounidense USS Lexington, la cual se incendió, propiciando su escape.

Esta batalla tan ceñida causó que Japón desistiera de la invasión planeada.

12. Segunda Batalla de Kharkov (mayo de 1942)

Tras la toma de poder de Alemania sobre Rusia, Stalin trató de expulsar a los invasores con una contraofensiva respaldada por más de 700 aviones. Sin embargo, Alemania logró contrarrestar su ofensiva con más de 900 aviones en el área.

A su vez, Alemania atacó y rodeó a las fuerzas rusas con divisiones Panzer. Entre los tanques y los bombarderos alemanes, los rusos tuvieron que rendirse; más de una cuarta parte del millón de soldados rusos fueron heridos, capturados o asesinados.

13. Batalla de Luzon (enero a agosto de 1945)

En 1942 la isla filipina Luzon, la más grande de sus islas, fue tomada por Japón.

El general Douglas Macarthur se había prometido volver a Filipinas por considerar que era un punto estratégico y vital en la zona de conflicto, por lo cual en 1945 comandó su invasión.

Las fuerzas aliadas no encontraron oposición al desembarcar; sin embargo, tierras adentro se desarrolló una fuerte batalla contra tropas japonesas. Algunos de sus soldados se retiraron a las montañas y continuaron la lucha.

En esta batalla Japón tuvo grandes pérdidas humanas con más de 200.000 fallecidos, de allí que esta sea conocida como una de las batallas más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial.

14. Batalla del Mar de Filipinas (junio ​​de 1944)

Esta fue la última gran batalla de portaaviones de la Segunda Guerra Mundial. Ocurrió cuando las fuerzas norteamericanas avanzaron a través del Pacífico.

Los japoneses, con una fuerza militar que incluía cinco portaaviones grandes y cuatro más pequeños junto con aviones terrestres, se enfrentaron y combatieron a un aproximado de 16 portaaviones estadounidenses.

Esta batalla no resultó bien para los japoneses, quienes se vieron superados en número y tecnología.

Los estadounidenses habían puesto en vuelo sus nuevas aeronaves, los Grumman F6F Hellcat, que eran más avanzados que los Zeroes japoneses.

Al final, esta batalla sería conocida como “la expulsión de Turquía de las Marianas”.

15. Batalla de Berlín (abril a mayo de 1945)

La batalla de Berlín fue un escenario esperado y casi obligatorio de la Segunda Guerra Mundial.

Fue una de las acciones más sangrientas de estos seis años de guerra. Más de 750.000 soldados alemanes lucharon sin tregua enfrentando al Ejército Rojo invasor.

Esta batalla fue una acción de infantería que se libró prácticamente a corta distancia, casi un cuerpo a cuerpo.

La ciudad había sido debilitada por los bombarderos, por lo que los tanques —aunque fueron repelidos— al final no tuvieron dificultad.

Esta fue una acción desesperada de Hitler ante la inminente derrota que se le avecinaba. Arrojó grandes bajas, incluso miles de civiles. El 30 de abril —ya viéndose derrotado— Hitler se suicida, poniendo fin a la guerra.

16. Batalla de Kursk (julio a agosto de 1943)

Esta batalla surge de la Operación Ciudadela, una ofensiva alemana en el frente oriental.

Es considerada la batalla más grande de tanques de guerra. En Kursk, los alemanes quisieron repetir el éxito de sus ataques anteriores, con sus guerras rápidas que minaban la fuerzas enemigas.

No obstante, gracias a que se interceptaron y descifraron los códigos por parte de los aliados, Rusia fue advertida y lograron colocar a tiempo campos minados y zanjas para reducir el impacto del ataque alemán.

Mientras tanto, en el cielo ambas fuerzas se enfrentaban: los Stukas alemanes, con armas de 37 mm, hicieron frente a los Sturmoviks blindados de Rusia y arrojaron bombas antitanques.

Al final, la ofensiva nazi se vio forzada a estancarse, lo que hizo que Rusia contraatacara y expulsara a los alemanes.

17. Batalla de Moscú (octubre de 1941 a enero de 1942)

Para esta batalla Hitler había ordenado a más de un millón de tropas alemanas que destruyeran y arrasaran la ciudad de Moscú, en lugar de capturarla.

Al inicio tuvieron un buen avance, ya en noviembre se habían adentrado bastante en la ciudad.

No obstante, la resistencia rusa logró frenar la avanzada nazi y auxiliados por el inicio de un invierno temprano, la fuerza alemana se encontró en desventaja y el mariscal ruso Zhukov inició su contraataque, rompiendo la invasión alemana.

18. Día D (6 de junio de 1944)

Esta batalla se libró en Normandía.

Fue la mayor operación anfibia de la historia, pues ocupó a más de 5.000 barcos que desembarcaron las tropas aliadas en la costa de Normandía en una extensión de 50 millas; otros miles llegaban en un asalto aéreo.

Esta operación aérea engañó a los alemanes, haciéndoles creer que había resistencia en 4 de los 5 puntos de aterrizaje. En el quinto, Omaha Beach, las tropas estadounidenses cayeron y tuvieron pérdidas de 2000 soldados.

Sin embargo, el resto de las incursiones tuvieron éxito y los alemanes no lograron reaccionar con rapidez a la amenaza.

Al cabo de una semana, las tropas aliadas habían desembarcado a más de 300.000 soldados en las costas de Normandía.

19. Batalla de Midway (junio de 1942)

La batalla de Midway es la muestra clara de cómo los descifradores de código lograban advertir a los aliados sobre las intenciones del enemigo.

En este caso, se informó sobre la intención de Japón de tomar Midway, lo que permitió a EE.UU. planificar la emboscada.

Estados Unidos se lanzó en un gran ataque aéreo contra los buques transportistas japoneses; los bombarderos fueron interceptados por los japoneses, pero los bombarderos de inmersión lograron abrirse paso.

Cuando los aviones japoneses se encontraban recargando y rearmando en la cubierta, llegaron los bombarderos atacando y destruyendo a tres de los cuatros portaaviones japoneses. Esta fue una batalla de la que Japón no logró recuperarse.

20. Batalla de Stalingrado (agosto de 1942 a febrero de 1943)

La Batalla de Stalingrado se libró en la ciudad, de casa en casa y de calle en calle. Fue una lucha extensa y sangrienta, tanto civiles como militares pagaron sus consecuencias.

El ejército rojo resistía el ataque alemán. Con defensas en diversos puntos manejados por escuadrones de infantería, estaba ubicado en apartamentos, fábricas y edificios de oficina: tenían prohibido retirarse.

Todo el poder alemán, sus artillerías y fuerza aérea lograron destruir la ciudad, pero no consiguieron que los defensores se retiraran; al final, los alemanes se vieron rodeados.

Las víctimas totales entre civiles y militares fueron próximas a los dos millones de personas.

La Segunda Guerra Mundial fue una sucesión de batallas y enfrentamientos, que fueron extendiéndose por Europa, Asia y América del Norte en un intento desesperado de Alemania y las potencias del Eje por controlar el poder de Europa.

Al final, el resultado fue devastación, cuantiosas pérdidas humanas, la derrota de Alemania y el surgimiento de Estados Unidos y la Unión Soviética como grandes potencias mundiales.

¿Te ha resultado de utilidad este artículo? Recuerda dejar tu opinión en la sección de comentarios.

Capitalismo Monopolista: Características, Ventajas, Desventajas y Consecuencias

En la historia de la humanidad son muchas las formas de gobierno que han instaurado sus propios sistemas económicos para sustentarse y fortalecerse en el tiempo.

Cuando inicia la reorganización de las grandes naciones —antes, durante y después de la guerra— surge el capitalismo monopolista como una modalidad de producción económica que buscaba el apoyo del Estado para mantener el sistema capitalista.

De esta contribución del Estado en los grandes monopolios capitalistas existentes es que surge el denominado capitalismo monopolista, como una fase del régimen existente y que tiene su explicación en la teoría imperialista leninista-marxista.

¿En qué Consistió el Capitalismo Monopolista?

 

Surge casi a finales del siglo XIX y se consolida en el siglo XX, después de la Segunda Guerra Mundial.

El capitalismo monopolista es una fase del capitalismo que se corresponde con algunos fenómenos que se originaron en ese período histórico y que tuvo sus repercusiones en el sistema económico de las grandes naciones.

Se basa en la unión de los grandes monopolios capitalistas con el Estado burgués para lograr la consolidación y mantenimiento del régimen capitalista.

En sus inicios, el Estado no intervenía de forma directa en la economía basada en el capitalismo, pero cuando se agudizó la crisis, los grandes monopolios cedieron participación del Estado en las decisiones económicas.

Lo anterior condujo a que estos monopolios se sirvieran del poder estatal para garantizar su subsistencia e incluso apropiarse de los servicios del Estado para sus propios intereses.

Características del Capitalismo Monopolista

  1. Es un sistema que busca aplastar el movimiento obrero revolucionario y otros grupos o frentes de luchas nacionales en pro de la liberación.
  2. Se opone a los países con sistemas de gobierno socialistas y lucha contra estos.
  3. El capital se concentra en los grandes monopolios y esto refuerza su inimaginable poder en las naciones.
  4. En un principio, el aparato del Estado no tenía injerencia en las decisiones económicas, pero al generalizarse la crisis, los principales monopolios —en procura de sus propios intereses— le ceden participación y hacen uso de los servicios estatales.
  5. Uno de los fenómenos que se consolidaron en esta etapa del capitalismo fue el denominado “imperialismo”, teorizado por Lenin.
  6. Los monopolios concentraban con más intensidad la producción industrial; esta ya gozaba de avances significativos en el área de la construcción y la metalurgia.
  7. Parte esencial de la producción social era concentrada en pocas empresas en las que se monopolizaba la producción, los capitales y la libre competencia.
  8. El Estado administra los negocios de la burguesía monopolista.
  9. Los monopolios hacen uso del aparato del Estado para aumentar sus ganancias y reforzar su poder en la sociedad.
  10. La unión entre monopolistas y el Estado se da de dos formas: que los grandes jerarcas ejerzan acciones directas en los gobiernos burgueses o que altos funcionarios públicos del Estado se incorporen a los comités que administran las fusiones monopolistas.
  11. La economía se asocia con una orientación miliciana, por lo que el Estado asume una posición policíaca y militar.
  12. El Estado es sumiso ante los grandes monopolios.

Ventajas del Capitalismo Monopolista

1. El Estado se Convierte en “Salvador”

Cuando los grandes monopolios evidencian un declive en el capitalismo como sistema económico, acuden a la fuerza del Estado burgués como apoyo para no verlo morir.

Esto, a la larga, condiciona que el Estado pueda intervenir en las decisiones económicas que antes solo les correspondían a los grupos monopolistas.

2. El Estado se Vuelve Administrador de los Negocios de los Monopolios

El Estado como tal, al unirse a los monopolios, no es superior a ellos, sino que estos se sirven del aparato estatal para generar más ganancias y fortalecer su dominio en las naciones.

Desventajas del Capitalismo Monopolista

 

1. Lucha entre los Monopolios

Al ver que el Estado tenía también su potencial económico y recursos muy valiosos, los grandes monopolios emprendieron pugnas entre ellos para hacerse de los puestos importantes del Estado y, con ello, de su poder.

2. La Economía se Orienta Hacia una Política Bélica

En un intento desesperado por salvaguardar el orden interno, se tiene que recurrir a la fuerza militar para frenar las acciones anárquicas en la producción, las innegables crisis económicas y las evidentes pugnas sangrientas entre las diferentes clases sociales.

Es en este momento cuando el capitalismo monopolista empieza a mostrar tendencias fascistas.

3. El Estado Está Supeditado a la Economía Capitalista

Son los grandes monopolios los que dirigen y controlan el aparato económico de las naciones, sirviéndose de los recursos del Estado para sus propios intereses particulares.

Los poderosos monopolistas se vuelven dictadores que hacen uso del poder estatal para fortalecer y consolidar su dominio económico.

Consecuencias del Capitalismo Monopolista

  1. Ahonda la crisis del capitalismo.
  2. Se tiende fuertemente a la implementación de políticas fascistas.
  3. Se acentúan aún más las diferencias sociales y las luchas de clases.
  4. Se convierte en un preámbulo para la instauración de regímenes comunistas.
  5. Es un mecanismo de fortalecimiento de la ideología socialista para así lograr que nuevos líderes puedan gozar de la aceptación popular.
  6. Las revoluciones socialistas son inminentes ante los efectos negativos que generó una política imperialista de dominación bajo cualquier circunstancia; en este caso, se valió del poder del Estado, lo cual —a la larga— resultó contraproducente.

Diferencias entre el Capitalismo Monopolista y el Imperialismo

 

  1. El imperialismo es una fase anterior del capitalismo monopolista de Estado.
  2. El imperialismo (económico) se concibe en el período en que el capitalismo se torna monopolista: se concentra el capital y la producción en grupos económicos poderosos y dominantes.
  3. Si bien muchos coinciden en que, económicamente hablando, el imperialismo es el mismo capitalismo monopolista, hay que aclarar que a aquel le sigue la versión más decadente y próxima a morir de este último.
  4. El imperialismo se caracteriza por ser una época donde prevalecía no solo la exportación de capitales (no de mercancías), sino el reparto de tierras entre las grandes potencias capitalistas e imperialistas dominantes.
  5. El capitalismo monopolista fue una política derivada de los monopolios, con la cual buscaron apoyo del Estado para no resquebrajarse y ver el fin del régimen capitalista.
  6. Las naciones imperialistas se valieron del aparato estatal para afianzar su poderío y dominio económico y político.
  7. Cuando el imperialismo alcanza su máximo desarrollo de superación, luego de la implementación del capitalismo monopolista de Estado, es que se abre la puerta a una revolución socialista que buscaría poner fin a estas políticas de desigualdad.
  8. Se puede decir que el imperialismo es una teoría que encierra al régimen capitalista en todas sus fases, pero que básicamente alcanza su mayor auge cuando nacen los monopolios.

El capitalismo es el régimen sobre el que nace una teoría imperialista que intenta explicar cómo las grandes potencias mundiales dominantes se valían de su poder económico y político para hacerse más fuertes e inquebrantables.

En un intento desesperado para que no acabara el sistema capitalista, se recurre al Estado como fuente de poder incuestionable para lograr, solo por un tiempo, prolongar la vida de una política cuyos cimientos ya estaban debilitados.

El aparato estatal solo sirve como instrumento para la obtención de ganancias e intereses de los monopolios capitalistas, mas no para intervenir en sus decisiones económicas.

Pero la contradicción de las políticas implementadas y la agudización de las crisis, prontamente condujeron a revoluciones sociales que abonaban el camino a próximos regímenes comunistas.

¿Te ha resultado útil esta información? Coméntanos tu experiencia y déjanos tus comentarios.

La Edad Media: Qué Es, Características, Etapas Y Final

Todos hemos escuchado hablar de la Edad Media y tenemos una concepción romántica del período gracias a historias como las de Robin Hood y Los Caballeros de la Mesa Redonda.

Lo cierto es que fue una era plagada de intrigas que marcó el paso del dominio romano a la época renacentista.

Fue el período más largo de nuestra historia y sentó las bases de la cultura durante el Renacimiento.

¿Qué es la Edad Media?

Se refiere al período de la historia que se ubica entre la Edad Antigua y la Edad Moderna.

También se le llama Medievo o Medioevo y se caracterizó principalmente por el Oscurantismo, una era de rezago científico y humano plagado de mitos como que la Tierra era plana con cascadas infinitas y monstruos marinos.

¿Dónde se ubica históricamente la Edad Media?

La Edad Media se ubica entre el siglo V y el XV. Su inicio lo marcó la caída del Imperio Romano en 476 d. C. y su fin lo determinó el descubrimiento del continente americano en 1492.

Aunque todos los historiadores están de acuerdo en que fue el período más largo de la historia, ya que se prolongó por 10 siglos, la mayoría no llega a un acuerdo en la fecha en que llegó a su final.

Algunos señalan que el final se debió a la caída del Imperio Bizantino ocurrida 40 años antes de que Colón llegara a América.

Otros afirman que tal vez lo que marcó su final fue el invento de la imprenta que dio un mayor acceso a la educación, junto con el período de paz de la que gozó Europa al concluir la Guerra de los 100 años.

Sin importar el hecho que desencadenara el final de la Edad Media, todo lo anterior significó una separación de las culturas europeas y la última etapa del hermetismo de los reyes bajo la intervención de la Iglesia.

Esto dio paso a una época de tranquilidad, donde el conocimiento y las artes florecieron debido a la relativa facilidad de acceso a la educación.

¿Por qué se le llamó Edad Media?

La Edad Media recibe este nombre no solo porque es el espacio de tiempo entre la Edad Antigua —vinculada a la cultura clásica y a la civilización grecorromana— y la Edad Moderna, ligada a la transformación cultural del Renacimiento y el Humanismo.

También es conocida así debido a que los hechos más significativos que acontecieron en esa era y que marcaron a la humanidad sucedieron en su zona central (Europa y Oriente Medio).

La primera vez que se denominó Edad Media fue en un libro publicado en 1438 llamado Décadas de historia a partir del ocaso del Imperio Romano. Este escrito es una muestra de un movimiento que surgió en el siglo XV principalmente en Italia.

Dicha corriente filosófica y artística trataba de revivir la cultura clásica grecorromana. Pensaban que el tiempo que había transcurrido entre este y el suyo era un intermedio donde no había ocurrido nada importante, así que terminaron por desasociarse de él.

Para los estudiosos de la época, el término implicaba una parálisis del progreso y un estancamiento en la cultura y las artes.

Aunque actualmente se reconoce a la Edad Media como una era importante para la evolución europea, también se señalan sus respectivos procesos críticos de desarrollo.

Pese a que los eruditos rechazaban al Medievo, el Renacimiento definitivamente no surgió de la nada. Fue consecuencia de los mil años precedentes de historia artística e intelectual.

Actualmente, el Renacimiento no puede ser separado de la Edad Media, aun a pesar del trabajo realizado por científicos como Voltaire.

El término “Edad Media” ya no tiene el peso que se le otorgó por siglos, aunque todavía marca el tiempo entre el mundo antiguo y la época moderna.

¿Qué comían en la Edad Media?

Aunque el pan podía constituir hasta el 70 % de la comida diaria en esta época, la realidad es que la gente comía en relación con su posición social.

Las clases bajas utilizaban harinas como el centeno, mijo, avena y cebada; mientras que los nobles se podían dar el lujo de usar cereales blancos y refinados, principalmente el trigo.

El pan no se acompañaba de agua, ya que era considerada una fuente de infección. Así que tomaban vino, sidra, aguamiel o cerveza que eran más seguros en las precarias condiciones de higiene en que vivían.

El consumo de cerveza era bastante elevado y existen registros de que en algunos países escandinavos se tomaban hasta 6 litros diariamente por persona. Hay que tener en cuenta que era ligera y contenía pocos grados de alcohol.

Aunque en los países mediterráneos se bebía vino, rebajado en agua, solo o sazonado con especies (como jengibre, pimienta, nuez y clavos de olor); también se usaba con fines medicinales.

Ni la leche ni ninguno de sus derivados formaba parte de la mesa medieval, debido a que las técnicas de conservación eran muy precarias.

La carne no era frecuente en las mesas de las clases más bajas. La carne de cerdo era la de mayor consumo, pero la de vaca y la de ternera no tanto.

Se mostraba mayor alcurnia si los platillos estaban condimentados con diferentes especias, ya que eran difíciles de conseguir.

Las clases bajas generalmente se comían las vísceras, patas y orejas, partes que no eran muy apreciadas por los adinerados.

Esto era consecuencia de la prohibición de caza, que solo podía ser practicada por los nobles. Lo mismo pasaba con la carne blanca de aves de presa.

Era símbolo de nobleza poder servir bestias de caza en los banquetes. Los animales se preparaban y decoraban; si eran aves, muchas veces se presentaban con su propio plumaje.

Los vegetales formaron una porción importante en la Europa medieval, pero no eran muy variados, ya que una gran parte de los que consumimos actualmente fueron introducidos después del descubrimiento de América.

Lo normal era comer dos veces: un almuerzo casi al mediodía y una cena ligera, independientemente de la clase socioeconómica del individuo.

La Iglesia Católica consideraba que los banquetes propiciaban la lujuria y la perdición.

¿Cómo vestían en la Edad Media? 

 

La vestimenta romana se usó al principio, pero después fue dando paso a otro tipo de ropa. Las togas desaparecieron y surgieron las túnicas y los tejidos de malla.

De los bárbaros se adoptaron las bragas, que cubrían las piernas muy parecido a los pantalones y se ajustaban en las pantorrillas; generalmente iban bordadas y se amarraban por medio de correas cruzadas.

Se decantaban por ropajes de dos colores: el lado derecho no era igual al izquierdo. Únicamente los nobles podían portar el color rojo.

Al principio las prendas no contaban con mangas, pero eventualmente se fueron adoptando.

Las capas no difirieron mucho de sus antecesoras romanas: las clámides. Sin embargo, con los años se volvieron cada vez más amplias.

1. Siervos o villanos

La mayor parte de la ropa se fabricaba por las mujeres de la casa y consistía en telas hiladas generalmente de lino. Podían usar pieles de baja calidad para el frío.

Las tinturas eran baratas, fáciles de hacer y dependían de la zona donde vivieran.

Los colores que abundaban eran el marrón y el gris en forma de túnicas. En algunos casos, estas llegaban hasta las rodillas con diverso largo de mangas.

El negro y el blanco eran colores relativamente sencillos de conseguir, así que se utilizaban para los velorios y funerales en todos los niveles.

En temporada de frío, se valían de zuecos de madera para proteger los pies; en la época de calor, generalmente iban descalzos. Los niños utilizaban una túnica que les llegaba a media pierna, sin abrigos o zapatos.

Para trabajar se confeccionaban prendas baratas y que los identificaban como parte de un gremio, por ejemplo, el uso de delantales o gorros.

Usaban pieles de baja calidad como borrego o conejo en los meses invernales.

2. Nobles

Los individuos con mejor nivel social podían darse el lujo de usar ropa larga, colorida y brillante.

Así como el lino era lo más adecuado para los pobres, telas como la seda y el satín repleto de finos bordados de oro con forros de pieles exóticas eran muestra de estatus para los nobles.

A las mujeres se les permitía un escote discreto y la falda debía llegar hasta el piso.

Los colores más comunes eran el lila, negro, blanco, escarlata, dorado, rojo, verde y el púrpura. Los tonos más intensos requerían de más tintura y demostraba riqueza y poder.

Los hombres vestían como los antiguos nobles de Constantinopla en las galas, pero en el día a día se cubrían con túnicas parecidas a las de los campesinos, aunque de mejor calidad y más adornadas junto con botas de cuero, pues jamás iban descalzados.

3. El clero

Los religiosos tenían ropa especial que los distinguían de los demás, con características tan distintivas que todavía existen.

Para las ocasiones de gala, los obispos usaban mitras, báculo, capa y una túnica abierta por ambos lados adornada con oro y plata. Los de más alto rango calzaban unas zapatillas de cuero de cabra; los monjes y otros religiosos las usaban de cuero de vaca.

La vestimenta diaria estaba conformada por el hábito característico de cada religión y algunos iban calzados con sandalias y otros andaban descalzos.

¿A qué se refiere la Alta Edad Media?

También conocida como la Edad Media Temprana, duró aproximadamente del año 476 al 1000 de nuestra época. En ella floreció la Era Carolingia y se desarrolló el feudalismo que eventualmente se extendió por Europa occidental.

La Galia (nombre romano para el territorio que ahora ocupa Francia, el oeste de Suiza, Bélgica, los Países Bajos, Alemania y el norte de Italia) finalmente fue unida bajo un solo monarca llamado Pipino el Breve.

Aunque unir la Galia fue una labor descomunal, realmente fue su hijo, Carlomagno, quien los llevó a otro nivel, ya que por medio de campañas militares anexó a su territorio a los francos, sajones, bávaros y ávaros (pueblo nómada eurasiático).

Estableció un sistema tributario y detuvo el esparcimiento del islam en el sur de los Pirineos en la Península Ibérica, motivo por el que fue proclamado defensor de la cristiandad y de la Iglesia en Europa.

Fue una época de considerable desarrollo cultural que también fue conocida como el Renacimiento Carolingio, debido a que se edificaron catedrales y monasterios que se utilizaron como escuelas. Incluso se promovió la educación dentro de la Corte.

Pero las cosas empezaron a cambiar con el fallecimiento de Carlomagno durante el reinado de su hijo Ludovico Pío, debido al aumento de las relaciones feudales. Al morir este, la lucha por la herencia derribó la unidad del imperio creado por su padre.

Después de un tiempo, hubo necesidad de establecer el Tratado de Verdún que fue firmado por los hijos de Ludovico Pío y que definieron las nuevas fronteras europeas.

Se dividió el Imperio de Carlomagno en dos: el reino de Luis Germánico y el de Carlos el Calvo; división que se mantuvo por varias generaciones de descendientes de Carlomagno.

Finalmente, se disolvió cuando Carlos el Gordo abdicó al trono en 887, creando 6 reinos independientes: Italia, Reino Franco-Oriental (Alemania), Francia, Borgoña, Provenza y Lorena.

¿A qué se refiere la Baja Edad Media?

Es la época durante el Medievo que comprende los años entre 1100 y 1400.

Antes de este tiempo, las ciudades y la vida urbana prácticamente habían desaparecido, debido a las constantes invasiones que sufrían; esta situación benefició la creación de un sistema feudal.

Pero la agricultura floreció entre los siglos X y XII, lo que provocó un abastecimiento de comida, el aumento de la población y un excedente de campesinos. No se necesitaba la misma cantidad de gente para alimentar a los poblados.

Dicha situación estimuló el crecimiento de los asentamientos y la creación de nuevas ciudades, donde las clases bajas podían dedicarse a otros oficios, además de la agricultura.

Aparecieron todo tipo de artesanos y comerciantes que favorecieron el comercio entre ciudades, lo que dio paso al surgimiento de una nueva clase social denominada burguesía. Esto debilitó al sistema feudal junto con el hecho de que se vivió una época de paz.

La religión también aportó bastante al cambio político que se vivió en este tiempo. Uno de los ideales religiosos que defendían fue la protección de los lugares santos y la tierra de Cristo que estaba habitada por los musulmanes.

Se convocó a nobles para que formaran ejércitos con el fin de recuperar la tierra de Cristo. Las tropas que marcharon con un ideal religioso realmente lograron aumentar el alcance del poder europeo.

El comercio se incrementó en el área del Mediterráneo y se redujo la presión musulmana sobre el Imperio Bizantino.

El Papa Urbano II dio su autorización y bendijo la primera cruzada durante el siglo XI, la cual terminó con la conquista de Jerusalén.

Entre el XII y el XIII, se organizaron nuevas cruzadas que propiciaron la formación de reinos cristianos en el Cercano Oriente.

Aunque dichos reinos fueron transitorios, terminaron con la hegemonía de los turcos otomanos. Empresas con un sentido religioso similar propiciaron la formación de los grupos de caballería.

El poder del comercio se impuso a los beneficios que pudieran aportar los señoríos feudales y, finalmente, las monarquías europeas empezaron a disolver este sistema en el siglo XII por medio de una alianza con la clase burguesa dentro de las urbes.

Así se formaron nuevas organizaciones políticas que se denominaron cortes o parlamentos, donde se aprobaban las leyes e impuestos que allí debían observarse.

Durante el reinado de Felipe II en Francia, entre los años de 1180 y 1223, se manejó una política expansionista hacia los ducados aledaños independientes.

En Inglaterra se creó la Carta Magna, donde se sentaron las bases institucionales para la creación del parlamento.

La Carta Magna es importante por los principios que se establecieron y que han sido replicados en la actualidad, además de que instituyó el precepto de que un gobierno deja de ser legítimo cuando pasa por encima del derecho de la comunidad.

¿Por qué se le llama oscura a la Edad Media?

Tradicionalmente se describe al Medievo como una era oscura. La razón principal fue que durante esta época se defendieron ideas y posturas bastante absurdas que reprimieron el progreso intelectual de las clases populares.

Cualquier idea que no estuviera acorde con las doctrinas de la Iglesia era castigada de manera cruel. Fue una época donde hasta los animales eran juzgados por la Inquisición.

Las personas que descubrieran algo, se atrevieran a compartirlo o eran encontrados aplicando los procesos, inmediatamente se tachaban de brujos, blasfemos o herejes. Por ello se mantenían ocultos de la sociedad conservadora y sobre todo de la Iglesia.

Como las ideas se relacionan con la iluminación de la mente, al describir una época donde “pensar” era severamente castigado, se empezó a usar el término oscuro.

El vocablo se originó de una sátira llamada Cartas de los hombres oscuros, que estaba inspirada en el conflicto intelectual entre Johann Reuchlin (un filósofo, humanista y sacerdote católico alemán) y los monjes dominicos.

Uno de los monjes, Johannes Pfefferkorn, estaba convencido de que todos los libros judíos debían ser quemados, ya que no apoyaban la creencia de la existencia de Jesús.

Desgraciadamente, en 1509, obtuvieron la autorización de Maximiliano I para calcinar todos los ejemplares del Talmud.

Durante la Ilustración que aconteció en el siglo XVIII, algunos filósofos retomaron el término para referirse a sus opositores, que eran principalmente religiosos que no estaban de acuerdo con la expansión liberal del pensamiento.

¿Cómo fue la organización social en la Edad Media?

La Edad Media se caracterizó por la desigualdad y la sociedad se subdividió en varias clases, donde algunos grupos tenían más privilegios que otros.

1. La Nobleza

Estaba formada por los reyes y los señores feudales. Los primeros eran la máxima autoridad y ocupaban el puesto más elevado en la escala social; regían a los feudos que, a su vez, estaban a cargo de los vasallos.

Eran acaudalados y su riqueza se derivaba de los impuestos que recolectaban de sus vasallos por el arrendamiento de tierras y la protección militar.

2. El clero

En el Medievo la potestad del clero se volvió muy poderosa. Varios imperios derivaron su dominio gracias a las alianzas que formaron y a la protección de la Iglesia.

La Iglesia Católica floreció durante este período, pues era la fuente del arte y el conocimiento.

Después de la muerte de Carlomagno, las actividades culturales fueron retomadas por el clero y se llevaban a cabo en los monasterios.

La gente estaba obligada a dar el diezmo, que se trataba de que el 10 % de sus ingresos anuales debían ser otorgados a la iglesia; así esta logró acumular grandes riquezas.

El clero se convirtió en la segunda clase social y fueron considerados como privilegiados: estaba formada por obispos o sacerdotes.

3. Los plebeyos

Carecían de toda prerrogativa, no tenían libertad, ya que no podían decidir en cuál territorio trabajar.

Obtenían el exilio, si no obedecían a su terrateniente, lo que los privaba de mantener a su familia.

También estaban sujetos a las normas que imponía la Iglesia.

¿Cuáles eran los medios de comunicación con los que contaban?

El individuo común durante el Medievo no sabía leer ni escribir. Incluso no se veía un uso práctico a dichas habilidades.

El universo del hombre se reducía a su rutina cotidiana de servir a su señor, a la Iglesia y de observar al sol para reconocer su horario de trabajo.

Las campanas de las iglesias anunciaban los horarios de los rezos, así como las actividades más importantes del día que generalmente eran rezar, luchar y trabajar.

Era también la Iglesia la que se encargaba de la comunicación oral que se basaba en la predicación o en el sermón.

La comunicación visual se basaba principalmente en el arte, que regularmente era sacro y en tono serio.

Las obras estaban plagadas de simbolismos que daban “palabras” a una pintura. Por ejemplo, la risa era símbolo de maldad y al diablo generalmente se le representaba riendo.

La Educación Medieval

Gran parte de la población no tenía ningún acceso a la educación o al conocimiento. Eran poco comunes las personas que podían leer y escribir, aunque tampoco servía de mucho contar con esta habilidad.

Las primeras escuelas se asentaron en las iglesias y monasterios. Gran parte de su enseñanza era religiosa, aunque a partir del siglo XII —con el florecimiento del comercio— se integraron la escritura y el cálculo. Eventualmente, surgieron algunos colegios laicos.

La Educación Superior surgió en el siglo XIII como una especie de aprendices y letrados unidos para cuestionar a las autoridades y compartir el conocimiento.

La primera universidad en Francia surgió como resultado de una asociación de profesores. En Italia fue una sociedad de alumnos quienes se organizaron para iniciar un centro de estudios.

Dentro de las instalaciones universitarias se empezó a patrocinar el libre pensamiento junto con distintas ideologías. Se integraron nuevas materias como artes, teología, medicina y derecho, las cuales se impartían en latín.

Otra de las materias que se desarrolló en el siglo XII fue la poesía. Las más favorecidas fueron la amorosa (que hablaba del romance y la mujer), la romántica (que celebraba la aventura, la guerra y la pasión) y la épica (que tenía como centro al honor y a los héroes).

Por primera vez se permitían temas que no estuvieran completamente ligados con la religión y que ensalzaban cualidades diferentes a las piadosas.

¿Cómo vivía la gente en la Edad Media?

La gente de esta época estaba estrechamente relacionada con las estaciones del año. Se consideraban un elemento más de la creación de Dios, al igual que los animales, las plantas, el agua o el aire.

La naturaleza era una parte muy importante de su vida y regía las decisiones diarias, ya que sufrían la dureza del medio ambiente. Todas las clases sociales necesitaban del fuego para combatir el frío.

Necesitaban grandes cantidades de leña o carbón vegetal para controlar los fríos inviernos. Durante esta época rara vez salían de sus hogares y usaban gran cantidad de ropa y pieles.

Al subir las temperaturas en verano, se guarecían del clima en las iglesias —que tenían gruesas paredes que mantenían el calor fuera— o se bañaban en los ríos.

Las estaciones también dictaban cómo se pasaba el tiempo.

Al caer la tarde las actividades se reducían principalmente por la falta de luz. Incluso existían leyes que prohibían trabajar después de la caída del sol, pues era la pausa destinada al reposo.

También se evitaban ciertas labores, porque crecía la posibilidad de causar un incendio por el uso de antorchas y mecheros para alumbrar el camino.

Los hombres cuidaban celosamente su entorno debido a los incendios, pestes, inundaciones y sequías de los que se volvieron víctimas frecuentes.

Los incendios eran comunes y se propagaban rápidamente, ya que las moradas estaban fabricadas principalmente de paja y madera. Un descuido causaba las más terribles tragedias.

Una de las catástrofes más horrible fue provocada por el bajo nivel de higiene y malas condiciones sanitarias en esa época.

Las ratas eran frecuentes y las enfermedades portadas por ellas no tardaron en hacer estragos.

En el siglo XIV un brote de Peste Negra (bubónica), transportada por las pulgas de las ratas, atacó a Europa diezmando a la población hasta en un 60 %.

Con síntomas como la hemorragia de mucosas y piel, causó tanto terror que pronto fue considerada como “El Fin del Mundo”.

Las inundaciones también causaban enormes pérdidas humanas y materiales. Generalmente, eran seguidas por hambrunas como consecuencia de la merma de cosechas y animales.

Todos estos acontecimientos muestran la dependencia del hombre hacia la naturaleza y se sentía plenamente a merced de ella.

Su visión de la existencia era corta y fatalista.

Creía que su paso por la Tierra era brutal y solo sería recompensado por la vida después de la muerte. Por ello no era raro que se expandiera el fanatismo religioso, al albergar la esperanza de una mejor existencia celestial.

Política durante el Bajo Medievo

La Edad Media conservó varias de las características políticas implantadas por los romanos. Pero con el tiempo fueron incluidos cambios, gracias al florecimiento de la agricultura que dio como paso la aparición de comerciantes.

La monarquía era de carácter sagrado para la población, ya que estaban convencidos de que los reyes eran elegidos por un ser supremo y consideraban su deber sagrado para regir en los asuntos de Estado.

Aconteció un hecho político que marcó la Edad Media Baja. El emperador Constantino el Grande proclamó Bizancio (ahora Estambul, antes Constantinopla) como capital del Imperio Romano. Apoyó las teorías de San Agustín y se ungió como elegido de Dios.

Por este tiempo, San Agustín había escrito una obra que fue representativa de la época: La Ciudad de Dios, donde hablaba de la necesidad de una estrecha vinculación entre el Estado y la religión: la iglesia debía encargarse de la vida espiritual del individuo y el rey de la física.

San Agustín creía que la autoridad moral debía estar vigilante para asegurarle al individuo un lugar en el plano divino; por lo tanto, era Dios a quien correspondía regir el destino de las personas.

Durante el Medievo esta postura mostraba el orden natural de las cosas. El Derecho estaba dentro de la justicia sobrenatural.

De aquí se derivó La Teoría de las dos espadas, donde el poder espiritual (representado por el papa) es superior al temporal, pero deben ayudarse mutuamente.

Política durante el Alto Medievo

En este período fue cuando los estudios jurídicos volvieron a emerger.

Las universidades dieron paso a los libres pensadores que eventualmente empezaron a elaborar nuevas ideologías de poder que se contraponían a la autoridad absoluta de la Iglesia y del rey.

Recordemos que la Iglesia estaba por encima de todo y que el papa tenía la habilidad de intervenir en asuntos feudales, así como en cuestiones monárquicas.

Algunas creencias fueron retratadas en el siglo XVI por santo Tomás de Aquino en la obra La Summa Teológica, cuyo fin fue describir cómo la organización eclesiástica solo puede significar el bienestar común.

En el cenit del feudalismo, el comercio se desarrolló y apareció una nueva clase social de comerciantes llamada burguesía. Este hecho provocó nuevas expectativas políticas que sentarían un precedente en los años venideros.

Ya en el siglo XII se desarrollaron los primeros sistemas parlamentarios.

En Inglaterra, durante la monarquía de Juan sin Tierra en 1217, se instauró un sistema bicameral que obligaba al rey a consultar con el parlamento y se instituyó la Carta Magna después de una lucha civil.

En el siglo XIV, Francia replicó dicho proceso al instaurarse un parlamento en 3 de sus estados principales, lo que le dio voz por primera vez a los burgueses.

Finalmente, a mediados del siglo XIV, el rey Felipe IV terminó con el poder de los señores feudales y de la Iglesia.

Con esto unificó a Francia bajo una sola monarquía. Esto no fue fácil de lograr: se emprendieron terribles guerras para someter a sus señores y feudos. También se instaló la sede del papado en la ciudad francesa de Aviñón, con la meta de consolidar su poder.

Esta política vio su auge durante el siglo XV y se fortaleció al llegar una guerra que duró poco menos de cien años, la cual sostuvo Francia contra Inglaterra, en cuyo final esta última consolidaría su Estado.

En España se logró el objetivo mediante el casamiento de los Reyes Católicos, Fernando II e Isabel I, uniendo los reinos de Aragón y de Castilla en 1469.

La Edad Media se caracterizó por ser una era de diferencias sociales, teocentrismo, guerras, una economía fluctuante y una educación reservada para las élites sociales: un estancamiento en todos los ámbitos, marcado por la desigualdad y discriminación.

¿Te ha parecido útil esta información? Comparte este artículo en tus redes sociales y déjanos tus comentarios.

¿Qué Pasó en la Revolución Rusa de 1917?

El año de 1917 fue decisivo para la historia de Rusia como nación y su posterior desarrollo como potencia.

En él, ocurrieron dos fases de una misma revolución: una en febrero y otra en octubre, las cuales dieron origen al primer país comunista del mundo.

El pueblo ruso estaba harto del terrorismo y los atentados políticos que mantenía el gobierno del Zar (Nicolás II), para cubrir su mal manejo de la política y las reformas económicas que convertían a Rusia en un territorio casi enteramente rural.

El desarrollo industrial apenas parecía haber alcanzado su territorio, mientras que su economía, aislada del mercado europeo, permanecía siendo tan arcaica que su PIB era catorce veces inferior al de los Estados Unidos.

Estas circunstancias llevaron a una explosión social, levantamientos armados y otros eventos.

23-26 de febrero de 1917: protestas de mujeres en Petrogrado

Las trabajadoras de las industrias textiles en Petrogrado se encontraban en condiciones deplorables, pues la guerra que había iniciado el Zar con Alemania 3 años antes pasaba factura a los ciudadanos.

Las mujeres se encontraban en las fábricas debido a que sus padres, maridos e hijos sanos habían sido enviados a la guerra, por lo que recaía en ellas la labor de mantener al resto de sus familias, trabajando largas horas por una pequeña suma.

Cansadas de tal explotación, más de 100.000 trabajadoras deciden abandonar sus puestos y tomar las calles en protesta, con carteles y consignas que pregonaban: “¡Queremos pan, abajo la guerra!”.

Inspirados por ese primer acto de rebeldía, al día siguiente el resto de la población que no había sido enviada a la guerra salía a las calles a protestar, abarcando una cifra estimada de 150.000 personas.

2 de marzo de 1917: abdicación del Zar

El Zar, que no se encontraba en Petrogrado durante las protestas, cometió el error de no tomarlas con seriedad y prefirió ignorarlas; al darse cuenta de la magnitud en ascenso ya era demasiado tarde.

Incapaz de controlar la situación, el Zar decide abandonar su puesto como máximo mandatario. Pero lejos de solventar la problemática, planteó un nuevo conflicto: ¿quién tomaría el poder?

Como respuesta, se formó una junta que tomaría las funciones como gobierno provisional, quienes realizaron reformas para calmar las protestas, tales como la absolución de la pena de muerte, liberación de presos políticos y libertad de expresión.

Sin embargo, no cumplían con las peticiones fundamentales de los grupos civiles: reformas agrarias, mejores condiciones para los trabajadores y, sobre todo, el fin de la guerra.

Aprovechándose de esta situación, el líder de los bolcheviques y máxima figura representante del comunismo regresa del exilio para tomar el poder: Vladimir Lenin.

4 de abril de 1917: el regreso de Lenin

Durante sus años universitarios, Lenin había sido arrestado y exiliado durante 3 años en Siberia. Luego de ello, aprovechó la Primera Guerra Mundial para promover una doctrina de revolución proletaria y hacerse una figura política.

Tras los acontecimientos ocurridos en febrero del mismo año, Lenin se percata de una oportunidad para instaurar su ideología en Rusia, apoyado por el resto de la facción de Bolchevique y los Soviéticos de Petrogrado.

Lenin fue el primer político en felicitar directamente al pueblo, a través de un discurso, por lo conseguido durante las protestas. Mas no conforme con eso, sorprendió a todos llamando a levantar una nueva revolución contra el gobierno provisional.

Con un poco de duda al principio, la gente comenzó a escuchar y a seguir a Lenin, formando nuevas protestas bajo consignas como: “¡Paz, tierra y pan!”.

Esto llevó a sucesos devastadores, como un asesinato en masa llevado a cabo por las tropas rusas el 4 de julio de 1917, contra un grupo de protestantes en Petrogrado.

Tan solo semanas más tarde, se levantó una orden de arresto contra todos los líderes de Bolchevique, llevando a Lenin a huir a Finlandia por un mes y regresar en estado de anonimato a Petrogrado el 10 de octubre del mismo año.

A partir de este punto, comenzaría la segunda fase de la revolución rusa.

25 y 26 de octubre de 1917: Los Bolcheviques toman el poder

Mientras los Bolcheviques se preparaban para retomar la fuerza en Rusia, un acontecimiento debilitó todavía más al gobierno provisional y acrecentó las posibilidades de Lenin de tomar el poder: un intento fallido de golpe de Estado militar.

Dirigidos por el entonces general destituido Lavr Kornílov, el ejército ruso se levantó como una tercera fuerza, manteniéndose dentro de la facción contrarrevolucionaria, para imponer una dictadura militar.

A pesar de que pudo ser contenida, mostró el debilitamiento de la derecha y la división incluso dentro de su propia facción, llevando a los bolcheviques a considerar que estaban listos para comenzar la segunda fase de la revolución.

Tomada la decisión, en horas tempranas del 25 de octubre de 1917, las tropas leales a los bolcheviques toman control de estaciones de telégrafo, energía, puentes, estaciones de tren y centros bancarios.

Sin llevar a cabo un derramamiento de sangre, los bolcheviques habían tomado control de los ejes más importantes de Petrogrado, poniendo a merced a los líderes del gobierno que permanecían confusos en el Palacio de Invierno.

El principal líder del gobierno, el primer ministro Alexander Kerensky, asumió la derrota y huyó de Rusia en la madrugada del día siguiente, permitiendo que los bolcheviques se infiltrasen en el palacio real y consumaran su victoria.

Inmediatamente, Lenin se proclamaría líder absoluto de Rusia, aboliendo las antiguas leyes de privatización de la tierra y poniendo fin a la guerra que tanto había afectado a los habitantes.

Acontecimientos posteriores de la Revolución Rusa: Guerra Civil de 1918

A pesar de las promesas de Lenin, la paz todavía se encontraba muy lejos de ser alcanzada por la población rusa.

Lenin declaraba su rendición y entregaba los países bálticos (Polonia, Bielorrusia y Ucrania) a Alemania, con la intención de que pudiese construir una nueva Rusia comunista.

Con el retiro de las tropas, millones de soldados rusos regresaron a sus hogares hambrientos, cansados y desempleados, y esta situación no parecía cambiar con el transcurso de los meses.

Las políticas de tierra comunal habían llevado a los agricultores a cosechar lo suficiente para ellos mismos, mientras que la falta de producción para suministros de la guerra había llevado a las fábricas a un cierre técnico y, por consiguiente, a promover el desempleo.

La población rusa se encontraba todavía peor que antes de la guerra, lo que los llevó a alzarse contra Lenin en junio de 1918.

Habiendo previsto posteriores levantamientos, los líderes de los bolcheviques habían mantenido cerca a las tropas que habían participado en la revolución de 1917 y las había designado como una nueva fuerza del ejército, denominada Guardia Roja.

De igual manera y para prever el regreso del feudalismo y la antigua derecha a Rusia, las tropas rojas se introdujeron en la casa del Zar (quien permanecía confinado en casa) y llevaron a cabo el fusilamiento de él y el resto de su familia.

La guerra civil rusa fue un período sangriento y lleno de brutalidades contra el pueblo ruso, extendiéndose a lo largo de cuatro años (hasta 1922) y dejando un saldo de más de 10 millones de muertes.

La victoria de los soviéticos durante la guerra civil le otorgó a la ideología comunista una apariencia de poder y fuerza en Europa Oriental, lo que llevó años más tarde (en 1922) a la consolidación de la Unión Soviética y su crecimiento de la mano de Iósif Stalin.

Las fechas históricas en las que ocurrieron los eventos descritos van acordes con el calendario bizantino (utilizado en Rusia) y no con el gregoriano (utilizado en la actualidad, con 13 días más en comparación).

Si bien esto le resta precisión a las fechas, no afecta su importancia histórica y simplemente se toma como un dato curioso.

¿Te ha parecido interesante esta información? ¡No olvides compartirla y dejar tu opinión en los comentarios!

El Milagro Mexicano: Características, Beneficios y Problemas

Si buscamos un antecedente que haya logrado revolucionar la historia y el pronóstico de México como nación, sin duda alguna, encontraremos el Milagro Mexicano como uno de los más resaltantes.

Se trata de un conjunto de medidas políticas y económicas tomadas entre 1940 y 1970, que catapultaron a México como potencia latinoamericana y lograron que obtuviera la atención del resto de los grandes países del mundo.

No obstante, no todo fue positivo durante este período, puesto que en la actualidad se pueden apreciar (junto con los beneficios) algunos problemas que derivaron de él.

¿Qué fue el Milagro Mexicano?

También conocido como desarrollo estabilizador, fue un modelo económico que logró sentar las bases para una economía libre en México, logrando así largos períodos de estabilidad financiera.

Este no fue caracterizado por un crecimiento inmediato y abundante, sino por uno constante y sostenido a lo largo de los años, llevándolos a obtener uno de los mejores PIB anuales en todo el mundo.

El Milagro Mexicano fue marcado principalmente por 3 períodos presidenciales: Adolfo Ruiz Cortines (años 40), Adolfo López Mateos (años 50) y Gustavo Díaz Ordaz (años 60), cuya duración estuvo marcada por sexenios.

Surge como respuesta a la llegada de topes inflacionarios, déficits en la balanza de pago, devaluaciones en la moneda y otros fenómenos que afectan a la economía de una nación.

Posterior a la Revolución Mexicana (1910), los habitantes de México estaban pagando el precio de proclamar su independencia del porfiriato, con una devastadora crisis económica.

Además, la lucha entre la ideología liberal y conservadora —entre quienes anhelaban el poder político— ocasionó más problemas que soluciones a un pueblo que ya se encontraba próximo a la miseria.

Ya estando el presidente Lázaro Cárdenas al poder, ocurrió uno de los eventos más significativos para el crecimiento de la industria energética y manufacturera: la nacionalización de las empresas petroleras.

El decreto fue emitido el 18 de marzo de 1938 y es considerado como el primer paso para lo que fue este proceso de revolución económica, pues contribuyó a solventar la deuda petrolera que existía con los Estados Unidos.

La expropiación petrolera alcanzó a un total de 17 compañías que, bajo la orden de que no cumplían con las leyes nacionales, pasaron a manos del gobierno y ocasionó uno de los más grandes monopolios del siglo XX.

A partir de este punto y con la llegada de Adolfo Ruiz Cortines como máximo mandatario, se dieron inicio a los sexenios en los que se aplicaron las así llamadas “estrategias estabilizadoras”, que dieron como resultado el resurgimiento de México.

Entre estas estrategias, destacan las siguientes:

  1. Devaluar el peso frente al dólar, con una conversión de 12,50 a $1.
  2. Aumentar los créditos en el sector privado.
  3. Promover la inversión nacional.
  4. Estimular la producción de bienes de capital.

Partiendo de dichas estrategias, el gobierno mexicano buscaba el cumplimiento de los siguientes objetivos:

  • Elevar los niveles de calidad de vida entre los campesinos, obreros y personal de la clase media.
  • Aumentar anualmente el PIB.
  • Diversificar los sectores de producción de la economía.
  • Industrializar la producción.
  • Conseguir un mejor desarrollo a nivel regional.

A partir de su implementación en 1940, México comenzaría a ver la luz al final del túnel y, por tanto, empezar una nueva era de prosperidad económica.

Características del Milagro Mexicano

El Milagro Mexicano está marcado por una serie de características sin las cuales su desempeño no hubiese sido el mismo ni habría obtenido la actual importancia.

1. Intervención en la Segunda Guerra Mundial

A lo largo de la Segunda Guerra Mundial, México había mantenido una postura de neutralidad que le había permitido mantenerse fuera de todo tipo de conflicto bélico.

Sin embargo, tras manifestar su afección por el bloque capitalista (y al tener una posición privilegiada al ser frontera con los Estados Unidos), el 13 de mayo de 1942 sufrieron un ataque a un buque petrolero por parte de un submarino alemán.

A partir de esto, México rompe su neutralidad e impone en su población el servicio militar obligatorio para prestar sus servicios a las fuerzas armadas estadounidenses, limitándose a la defensa de las costas californianas.

No obstante, lejos de ser desventajosa su alianza con los Estados Unidos, al declararse victorioso el bloque capitalista, México se vio recompensado tanto política como económicamente.

En cuanto a lo primero, se formó una alianza sólida con la nación más próspera del mundo (Estados Unidos), así como su inclusión en el primer modelo de la ONU.

En cuanto a lo segundo, al poseer gran cantidad de recursos naturales, se consolidó como uno de los principales territorios productores de los sustentos que solventarían la crisis global humanitaria, estimulando el desarrollo interno de la nación.

Esto hizo que, estratégicamente, la intervención de México en la Segunda Guerra Mundial sea considerada como uno de los factores más relevantes para el impulso de su economía.

2. Crecimiento hacia afuera y crecimiento hacia adentro

El Milagro de México, en función del objetivo de su crecimiento económico, puede dividirse en dos períodos: uno de crecimiento hacia afuera (1940-1956) y otro de crecimiento hacia adentro (1956-1976).

Durante el crecimiento hacia afuera, la influencia de la Segunda Guerra Mundial había llevado a México a convertirse en un país exportador, por lo que el sector primario de la economía (recursos naturales) era su principal motor económico.

Esto los llevó a conocer los primeros años de consolidación económica luego de su período revolucionario, alcanzando unas cifras increíbles de 7,4% de PIB anuales entre 1940 y 1945.

A pesar de esto, su producción del sector secundario todavía necesitaba desarrollarse, por lo que no eran capaces de producir sus propios productos de consumo y necesitaban importarlos.

No fue hasta 1956 que la economía en México cambia drásticamente en cuanto a la consolidación del mercado interno y la libre competencia, gracias a un factor fundamental para lograrlo: la industrialización.

Este período se conoció como crecimiento hacia adentro, pues México consumía los productos que él mismo producía a nivel nacional y no necesitaba de más importaciones.

La estabilidad de precios en el mercado y el dinamismo del sector industrial había llevado a los mexicanos a vivir una verdadera era de prosperidad financiera, donde incluso los sueldos más bajos eran suficientes para una vida digna.

El único paso que no llegó a completar México durante este crecimiento hacia adentro fue el de exportar los productos nacionales, tal y como lo hacía con los recursos básicos en el crecimiento hacia afuera.

Sin embargo, una considerable cantidad de economistas opina que esto hubiese afectado el ritmo de crecimiento constante que caracterizaba al Milagro Mexicano.

3. Protagonismo de la Revolución Industrial

Se puede decir que México llegó tarde a la fiesta de la Revolución Industrial, puesto que si bien los inventos más significativos se conocieron en Inglaterra, Estados Unidos y Alemania durante el siglo XVIII y XIX, en México aparecieron casi un siglo después.

Esto, debido a la incapacidad de desarrollarse durante el período colonial y mucho menos durante la crisis económica que padecieron luego de su independencia.

A pesar de esto, debido a la gran demanda de recursos básicos que le eran solicitados a México, la implementación de maquinaria para satisfacer la producción se hizo imperativa a mediados de los años 40.

A partir de entonces, la industria química, mecánica, manufacturera y petrolera del país  comenzó a crecer de modo tal que el mercado (interno y externo) se vio beneficiado.

Este es uno de los factores más importantes para que la economía en México haya surgido de modo tal, pues a pesar del retraso tecnológico que vivía años atrás, se lograron adaptar para así situarse con otros países del mundo en la vanguardia.

4. Aumento en la densidad poblacional en las zonas urbanas

Debido a la variedad de oportunidades ofrecidas en los cargos industriales, los habitantes de las zonas rurales abandonaron el campo para enrumbarse a las ciudades.

Esto se vería reflejado en un fortalecimiento todavía mayor hacia el movimiento de la industrialización, donde el sector terciario de la economía (comercio, turismo, transporte, servicios) abarcaría a más de la mitad de la población en México entre 1950 y 1970.

Los nuevos habitantes de las zonas urbanas pudieron acceder a una mejor calidad de vida, donde en materia de educación y salud poseían recursos humanos y tecnológicos más capacitados que en las zonas rurales.

Sin embargo, el movimiento masivo de personas hacia las grandes ciudades trajo como resultado una mayor densidad de habitantes en los centros urbanos.

También propició mayor dificultad para insertarse en el campo laboral y medidas más rígidas para controlar el traslado de habitantes.

Los sectores agrícolas y ganaderos se vieron estancados en comparación con el desarrollo que vivían las industrias, pues habían quedado desplazadas a un segundo puesto en cuanto a jerarquía.

Esto hace que, si bien la movilización de personas a las principales ciudades fue beneficiosa para la economía de México, ocasionó diversos problemas desde una perspectiva social.

Beneficios del Milagro de México

Los 30 años de crecimiento económico constante que se vivieron en México no pasaron inadvertidos, trayendo consigo gran cantidad de beneficios que aún hoy se pueden apreciar.

1. Exportación de la idiosincrasia mexicana al resto del mundo

El Milagro Mexicano no fue solo la oportunidad de hacer crecer la economía nacional a partir de la exportación de recursos, sino además de dar a conocer la cultura mexicana al resto de los países del mundo.

Esto permitió el origen de una nueva ola de popularidad mexicana en Estados Unidos y otros países de Europa, principalmente en cuanto a gastronomía, música, tradiciones y cinematografía.

2. Inversiones en educación, salud y seguridad social

A partir de las sólidas cifras en cuanto a porcentajes de PIB, así como el favorable panorama que divisaba el estado mexicano en cuanto a crecimiento económico, surgía la siguiente pregunta: ¿en qué invertir las ganancias conseguidas?

La respuesta no se hizo esperar: en la calidad de vida de los habitantes de México en las diferentes regiones y no solo en las grandes ciudades.

Para conseguirlo, se hicieron reformas que promovían calidad en los servicios a todo público en educación, salud y seguridad social (para pensionados de cualquier tipo), asegurando así que el bienestar social se desarrollase tanto como la economía.

3. Estabilidad política

Desde una visión política, el Milagro Mexicano pretendía resolver las fricciones existentes entre la Secretaría de Crédito y el sector obrero, quienes consideraban ser los más afectados durante la crisis económica.

Como respuesta, el gobierno mexicano se comprometía en invertir en la banca pública para asegurarles a los trabajadores acceso a prestaciones y utilidades que ayudasen a mejorar su situación.

No solo se cumplieron estas promesas y se consiguió restablecer un estado de bienestar social desde las clases más bajas hasta las más altas, sino que se promovieron subsidios económicos para quienes deseasen emprender dentro del comercio privado.

Ante tales medidas, el gobierno (del partido PRI) se había ganado el afecto del pueblo y se encontraba en un período de estabilidad política que les era desconocido, luego de todo el proceso de revolución que se había dado años atrás.

4. Reducción de los niveles de pobreza

Posiblemente es uno de los beneficios más importantes, puesto que los principales afectados durante la crisis económica eran los estratos más bajos de la población.

El Milagro Mexicano trajo consigo grandes oportunidades a los obreros y personal sin estudios superiores.

También propició la apertura de un mercado más amplio y con precios reducidos, por lo que si bien la capacidad adquisitiva era mayor para todos los habitantes, ellos eran los más beneficiados.

Problemas del Milagro Mexicano

Si bien las medidas aplicadas durante el Milagro Mexicano trajeron grandes beneficios durante 30 años, se convirtieron en una bomba de tiempo que explotó en los años sucesivos a la década de los 70.

Entre los problemas de mayor gravedad, resaltan los siguientes:

1. Problemas con la sobreproducción

La industrialización masiva trajo consigo grandes avances en el sector terciario de la economía, lo cual era en apariencia muy beneficioso para sus habitantes.

Pero al descuidarse el sector primario (recursos y materia prima), la industria comenzó a limitarse y retroceder en cuanto al desarrollo obtenido.

Esto ocurrió como consecuencia de la sobreproducción que mantenían para sustentar su desarrollo económico, la cual iba a un ritmo mucho más acelerado al que podía llevar la industria agrícola, minera o ganadera.

2. No hubo actualización tecnológica

A diferencias de otras grandes potencias durante sus períodos de auge financiero (como Estados Unidos o Inglaterra), México no invirtió en desarrollar nuevas invenciones tecnológicas por cuenta propia.

Esto, debido a que por el retraso en el que estaban con respecto del mundo, era más sencillo importar los inventos desarrollados en otros países que formar su propia industria tecnológica.

No obstante, esta decisión obstaculizó el desarrollo de un motor económico que pudo haber sido de gran utilidad, si hubiesen aparecido deficiencias en el sector industrial.

3. Aumento en la corrupción

Muchas figuras políticas en México gozaban de una alta confianza por el cumplimiento de las promesas ofrecidas.

Por ello, la corrupción envolvió a diversos partidistas que veían la prosperidad de la época como una forma rápida para acceder a la riqueza individual.

Si bien esto pasó inadvertido durante los 30 años que duró el Milagro Mexicano, cuando este llegó a su final, el gobierno no supo hacer frente a las adversidades que se aproximaban, por lo que la confianza en la política se desplomó.

4. Generó una nueva crisis económica en sus años finales

Llegando a 1970, la deuda pública que mantenía el gobierno por los subsidios que había suministrado a lo largo de los años se había vuelto insostenible.

Esto llevó a una devaluación radical del peso en comparación con el dólar, junto con una tasa inflacionaria que se devoró la capacidad adquisitiva que tanto habían gozado los mexicanos a lo largo de los años.

Por tanto, la estrategia que habían mantenido por tanto tiempo para solventar una crisis económica, los había devuelto prácticamente a donde se encontraban casi 50 años atrás.

Fin del Milagro Mexicano

El Milagro Mexicano conoció su fin a consecuencia de la falsa creencia de que la constante prosperidad que vivía su economía no tendría fin, por lo que no se tomaron medidas para reducir la expansión monetaria o los gastos públicos.

Las constantes inversiones que mantenía el gobierno mexicano para mantener en marcha el desarrollo de la industria contradecían las recomendaciones de los economistas, que aconsejaban un período de austeridad al salir de una crisis económica.

A pesar de la magnitud de provecho que se obtuvieron de las reformas económicas, con el aumento de la inflación y la devaluación de la moneda, el gobierno no pudo hacer frente a esta nueva crisis económica, llevando al Milagro Mexicano a su fin.

A partir de este nuevo período, renació la pobreza en las clases bajas y se originaron movimientos guerrilleros que buscaban derrocar por cuenta propia al gobierno del entonces presidente Luis Echeverría Álvarez.

Décadas más tarde, si bien se considera que México vive en la actualidad un período de economía estable, no puede ser comparado con las grandes potencias económicas del mundo debido a la desaparición del Milagro Mexicano.

No obstante, esto no resta mérito a la buena implementación de las así llamadas estrategias estabilizadoras, que sacaron al país de una alta crisis económica y podrían ser aplicadas con mayor eficacia en un futuro no muy lejano.

¿Te ha parecido útil esta información? No dejes de compartir tu opinión en la sección de comentarios.

¿Qué Países Participaron en la Segunda Guerra Mundial?

Cuando en el año 1939 se dio inicio a la Segunda Guerra Mundial, los países cercanos al punto de inicio no entendieron de inmediato que se trataba de una guerra de magnitudes grandes, parecía ser el eco de la Primera Guerra Mundial que había colapsado a los países.

Tras el Tratado de Versalles, Alemania había quedado muy resentida en cuanto a las imposiciones y limitaciones que impedían su crecimiento económico. De allí su interés de impulsar una acción bélica que le permitiera el control de las potencias extranjeras.

En este artículo veremos cuáles fueron los países que participaron en la Segunda Guerra Mundial y por qué razón lo hicieron.

El Tratado de Versalles y sus Implicaciones con la Segunda Guerra Mundial

El Tratado de Versalles y los pactos de la Conferencia de Washington valoraban únicamente los intereses de los países que habían ganado la Primera Guerra Mundial.

Estos tratados hacían a un lado a los países de reciente surgimiento que habían sido derrotados. Entre ellos están Hungría, Yugoslavia, Austria, Checoslovaquia, Finlandia, Lituania, Letonia, Estonia, Polonia y Alemania.

Esto llevó a Hitler a plantear una ideología nacionalista y a su vez extremista que colocaba a los demás países como enemigos de sus intereses, únicamente encontrando apoyo en lo que se conocería luego como las Potencias del Eje.

Potencias del Eje

En su misión por hacerse del poder, la Alemania de Hitler se había unido a la Italia de Mussolini y al Imperio japonés regido por Hiroshito, países que también se hallaban sedientos de poder y de la necesidad de desarrollarse como potencias.

A esta unión se le conoció como el Pacto Tripartito “Berlín-Roma-Tokio”, y se realizó el 27 de septiembre de 1940, un año después de que Alemania lanzara su ofensiva contra Polonia.

Su unión se debió principalmente por tener sistemas económicos, de gobierno e ideológicos similares.

El ascenso del fascismo italiano en 1920, el militarismo japonés que le había llevado a invadir China y a querer hacerse de otras regiones de Asia, aunado al ascenso de Hitler al poder, hacían previsible el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial.

Los Países del Eje se unieron un año después de la invasión alemana a Polonia, el 1 de septiembre de 1939 y de la consiguiente e inmediata respuesta de Francia y Reino Unido en un contraataque el 3 de septiembre del mismo año.

A los Países del Eje se unieron luego (en noviembre de 1940) Eslovaquia, Hungría y Rumania, y en marzo de 1941 se integrarían Bulgaria y Croacia.

La Unión Soviética, si bien formó parte de los países aliados contra Alemania, estuvo primero colaborando con los alemanes tras el pacto de no agresión firmado entre ambos.

No obstante, una vez que Alemania por la necesidad de recursos y provisiones decide atacar Rusia e incursionar hasta Moscú, la Unión Soviética devuelve el golpe y se integra a LosAliados.

Los Poderes Aliados

Por países o Poderes Aliados entendemos a todos los demás países que unieron sus fuerzas entre sí para luchar contra los Países del Eje.

Iniciaron en Europa, con la unión de Reino Unido y Francia contra la Alemania de Hitler, también junto a ellos se integraría Irlanda del Norte por un gran tratado de cooperación con Gran Bretaña.

Se unen luego los países de la Commonwealth: Australia, Nueva Zelanda, Canadá, el Dominio de Terranova y la Unión Sudafricana. También se integran a ellos el Raj Británico y el Reino de Nepal.

Si bien los Países Bajos habían sido tomados por los alemanes, se unen luego al poder de Los Aliados una vez que estos expulsan a Alemania de esos territorios.

Igualmente, en 1940, se integran Dinamarca, Noruega, Luxemburgo, Bélgica, el Reino de Grecia y Yugoslavia.

Como los países fuertes del bando de Los Aliados tenían muchas colonias, estas a su vez quedaron integradas en el grupo de Los Aliados.

Así quedaron integradas en dicho grupo las colonias de Gran Bretaña e Irlanda, igual que las de Francia e Italia, que se habían levantado contra el fascismo de India y África del Sur.

En 1941, luego del ataque de los japoneses en Pearl Harbor, Estados Unidos se integraría con gran fuerza en apoyo a Los Aliados contra los Países del Eje.

Estados Unidos, a pesar de sus avances tecnológicos, aún no había entrado en la guerra, aunque brindaba un apoyo a distancia. Pero con el ataque japonés se ve obligado a responder e inicia su ofensiva contra Alemania y Japón.

Las batallas más representativas las librará en el mar, así como ya lo venían haciendo los ingleses en unión con Irlanda y su amplia flota naval. El uso de submarinos de gran tecnología marcaría la pauta de estas batallas.

Una vez derrotada Berlín y tras el suicidio de Hitler, el imperio japonés seguiría durante unos meses más el conflicto bélico, intentando mantener el dominio del continente asiático.

Ante esta situación, Estados Unidos lanza las dos bombas atómicas para poner fin a su poderío.

¿Cómo Entraron a la Guerra los Países del Eje?

El Tratado de Versalles había dejado en muy mala posición a los países que habían sido derrotados en la Primera Guerra Mundial, especialmente a Alemania, los Países Bajos, algunos países asiáticos y a los rusos.

De allí que Alemania se uniera a los países cuya ideología comunista y sistema de gobierno eran iguales para apoyarse mutuamente en la invasión y conquista de Europa.

Alemania, el primer país del eje, entra en la guerra el 1 de septiembre de 1939, luego de haber desplegados sus fuerzas contra Polonia e invadirla.

La Unión Soviética entra en la guerra el 17 de septiembre de 1939, invadiendo Polonia desde el este.

Italia se une a la guerra a favor de los Países del Eje el 10 de junio de 1940 e invade el sur de Francia el 21 de junio del mismo año.

El 27 de septiembre de 1940, Alemania, Italia y Japón se unen con la firma del Trato Tripartito, donde declaran su apoyo mutuo, conocido como el Eje “Berlín-Roma-Tokio”.

En noviembre de 1940, Eslovaquia, Rumania y Hungría se unen a los Países del Eje. Bulgaria, por su parte, se une al eje el 1 de marzo de 1941.

El 10 de abril de 1941, el movimiento Ustasa declara el Estado Independiente de Croacia, el cual es aceptado y reconocido inmediatamente por los Países del Eje.

Dentro de este Estado se encuentra la provincia de Bosnia-Herzegovina. Croacia se une al Eje el 15 de junio de 1941.

¿Cómo Entraron a la Guerra los Países del Frente Aliado?

Después de la invasión de Alemania a Polonia, Reino Unido y Francia (que ya previamente habían firmado acuerdos de respeto de los límites fronterizos de Polonia así como de su condición de Estado) se unen para contraatacar al ejército nazi el 3 de septiembre de 1939.

A partir de allí unirán sus fuerzas para luchar contra los Países del Eje y a ellos se les sumarán otros países del mundo.

Aunque Francia cae derrotada por el ejército Alemán y es obligada a apoyar a Alemania en el proceso, esta Francia se conocerá como la Francia de Vichi y nunca será aliada total del Eje.

A lo largo de todo el año 1940, poco logran avanzar las fuerzas aliadas. Francia, los Países Bajos, Luxemburgo y Bélgica se ven invadidos y derrotados por las fuerzas alemanas.

Entre abril y junio de 1941, Alemania y los Países del Eje derrotan a Yugoslavia, volviéndola pedazos, y lo mismo pasa con el Reino de Grecia.

Será a partir de la invasión nazi a la Unión Soviética (entre junio y noviembre de 1941) que Alemania empezará a perder fuerzas.

Tras casi cinco meses de ataques y avances en tierras rusas, causando grandes destrozos y daños e irrespetando el acuerdo de no agresión, Alemania intentará tomar Moscú.

Ante esta situación ya Rusia no tolera más y después de mucho repeler a las fuerzas alemanas lanza su contraofensiva con aviones bombarderos y combates en tierra que terminan por expulsar al ejército alemán de sus territorios.

Este suceso marca el inicio de la integración de la Unión Soviética al frente de los estados aliados contra Alemania.

Reino Unido (asociado siempre con Irlanda y sus flotas navales) se alía con la Unión Soviética para ir recuperando las zonas tomadas por los nazis, como los Países Bajos, Grecia y Yugoslavia, quienes una vez libres se integrarán también a las fuerzas aliadas.

Para diciembre de 1941 y tras el ataque japonés sobre Pearl Harbor, Estados Unidos entra a la Segunda Guerra Mundial con toda su potencia armada. En el mismo mes, Japón se apropia de Filipinas y de la Indochina Francesa.

Esta ocupación merecerá más adelante intensas batallas por su liberación, tanto de parte del Reino Unido como de Estados Unidos.

En diciembre de 1941, Alemania y los Países del Eje declaran la guerra a Estados Unidos, sin imaginarse el alcance negativo que la incorporación de este país podía tener sobre sus planes expansionistas.

Entre mayo de 1942 y mayo de 1945, los ataques y bombardeos constantes de parte de Estados Unidos y Gran Bretaña sobre la Alemania nazi terminarán por volverla escombros.

A la par de esto, las consecuentes derrotas en el resto de los frentes, en las batallas marítimas en África, terminarán por restar poder a las fuerzas alemanas.

Las fuerzas japonesas encontraran grandes tropiezos con las fuerzas americanas, quienes les obligarán a detenerse en sus avances navales y en sus incursiones hacia Australia.

En octubre de 1942 en Egipto, los Países del Eje se verán derrotados por las tropas de Gran Bretaña. Así se irán sucediendo los hechos y poco a poco cada país liberado de la opresión alemana se unirá a las fuerzas aliadas para combatirlos.

Ingreso de América del Sur a la Segunda Guerra Mundial

Una vez que Estados Unidos inicia su incorporación a los Países Aliados y declara la guerra contra Alemania, le seguirán una considerable cantidad de países de América del Sur, tales como: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay, Paraguay y Venezuela.

De centro América: Costa Rica, Cuba, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Panamá, Nicaragua.

Si bien los países latinoamericanos no llegaron a enviar tropas, brindaron su apoyo aliándose con Estados Unidos.

¿Cómo Terminaron la Guerra los Países del Eje?

Los Países del Eje se vieron forzados a parar la guerra tras la frustración de todos sus planes de avanzada en los diferentes territorios.

Si bien habían logrado avanzar mucho para diciembre de 1941 y tenían control de muchos puntos estratégicos de Europa y Asia e incluso de África, con la incorporación de las fuerzas norteamericanas, sus esfuerzos se vieron reducidos.

El bombardeo contra Alemania por parte de Reino Unido y Estados Unidos, aparte de la incursión de las tropas soviéticas en su territorio y su constante avance hasta Berlín, terminó por sitiar la ciudad y por derrotar a su ejército.

Entre junio de 1944 y mayo de 1945, las tropas aliadas desembarcaron en las costas de Normandía, a partir de allí se fueron abriendo paso, liberando a los Países Bajos hasta llegar a Alemania, donde unidos a las fuerzas soviética lograron su rendición en abril.

Eso fue lo que causó el suicidio de Hitler a finales de mes.

Por su parte, Italia había sido tomada con antelación en julio de 1943. las fuerzas aliadas llegan a Sicilia y logran controlarla a mediados de agosto.

Para el 25 de julio, Benito Mussolini había sido destituido y en su lugar se designó a Pietro Badoglio para formar un nuevo sistema de gobierno.

Badoglio terminó por ceder a la presión de las fuerzas aliadas y, en septiembre de 1943, se rinde ante los aliados.

Esto provocó la toma de Roma por parte de Alemania y la constitución de un gobierno títere bajo el mando de Mussolini, que había sido rescatado por los alemanes.

Será el 4 de julio de 1944 cuando las fuerzas aliadas logren liberar Roma expulsando a los alemanes y poniendo fin a su participación en la guerra.

Japón, la otra gran potencia aliada, había logrado tomar diversos puntos estratégicos de Asia. Su intención era continuar expandiendo su imperio y no se detienen a pesar de la caída de Berlín y el suicidio de Hitler.

Sus técnicas de combate y la estrategia kamikaze les habían procurado grandes triunfos y avances, la sed de poder continuaba. Por ello, continuaban la guerra intentando conquistar otros territorios de Asia.

El fin de sus planes llegó en agosto, cuando Estados Unidos realiza el ataque más nocivo de todos los tiempos al lanzar una bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima el 6 de agosto de 1945 y otra sobre la ciudad de Nagasaki el 9 de agosto del mismo año.

Japón se rinde el 15 de agosto de 1945 y el 2 de septiembre firma el documento de rendición.

Esto sucede después de ser víctima del mayor efecto destructivo jamás visto, con sus poblaciones no solo destruidas sino arrasadas y calcinadas por el efecto mortal de las bombas y bajo los daños que la radiación continuaba emitiendo.

La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto bélico más grande que la humanidad haya conocido hasta la fecha, y a su vez el más dañino y mortal.

Con más de cien millones de militares en combate y con una tasa de mortalidad de entre cincuenta y setenta millones de personas, tanto civiles como militares.

Si bien fue una lucha por la libertad y el respeto de las naciones en contra de la opresión y las pretensiones de dominio de otros países poderosos, al final sus resultados fueron en detrimento de la misma humanidad.

Se conoció el poder bélico de los países, la capacidad del mal para extenderse y cómo a pesar de las cientos de estrategias y de la unión entre países, la muerte proliferó en ambos bandos y así mismo la destrucción, el hambre, la ruina y la impiedad.

Las bombas de Hiroshima y Nagasaki lograron detener al imperio japonés, pero marcaron el signo más visible del daño cruel del que los seres humanos somos capaces.

Como punto a favor, la Segunda Guerra Mundial originó la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el punto de encuentro de todos los países del mundo para plantear las diferencias, lograr los concilios y tomar las decisiones en pro de la humanidad.

 

Como puedes ver, la historia que hay detrás de la Segunda Guerra Mundial es extensa, y sin duda nos muestra cómo los seres humanos hemos logrado avanzar grandemente a nivel tecnológico, aunque eso no implique que sea para nuestro beneficio.

Si te ha resultado de ayuda este artículo, recuerda dejar tu opinión en los comentarios.

Las 50 Mejores Películas de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial fue una de las épocas más terribles. Se caracterizó por los enfrentamientos, las grandes batallas navales, por el drama humano de familias separadas, el hambre y la persecución nazi al pueblo judío, principalmente.

Este conflicto bélico ha sido también un hito en el cine mundial, especialmente en el norteamericano y el europeo. Con diversidad de producciones cinematográficas que van desde el documental, realista y trágico hasta las películas románticas y el cine de humor.

A continuación te presentamos una breve reseña de las 50 películas sobre la Segunda Guerra Mundial más resaltantes de los últimos tiempos.

1. Comando Paracaidista (1959)

Este filme es un tanto irónico. Trata sobre un comando paracaidista en Italia en la cual uno de los integrantes del grupo mata por error a otro de sus compañeros; en consecuencia, el pelotón entero quiere matarlo a él y esperan el momento justo en la batalla.

Pero la trama se complica haciendo muy difícil la tarea para el resto del pelotón y se ven obligados por las mismas circunstancias de la guerra a cruzar un campo minado, el cual van atravesando de uno a uno.

Cada soldado va cayendo producto de las minas accionadas al pisarla y van desapareciendo así los personajes en la película.

2. Evasión o Victoria (1981)

Evasión o Victoria es una película ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Plantea la trama de un grupo de prisioneros aliados que están bajo el poder nazi y que deben enfrentarse a duelo en un juego de fútbol en el que no tienen posibilidad alguna de ganar.

Con estrellas de la altura de Silvester Stallone, Pelé, Max Von Sydow y Bobby Moore, el filme va de lo cómico a lo inverosímil pero sin dejar muy bien plantado el encuentro futbolístico en sí.

Lo interesante de la trama es la fortaleza y la esperanza de los jugadores de escapar de la prisión.

3. El Torreón (1983)

Un poco estrafalaria y grotesca, el filme conocido en español como “El Torreón” dibuja una historia de terror ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Un grupo del ejército nazi libera sin querer el mal escondido en una fortaleza.

El mal y los demonios se liberan, el ejército nazi aparece como parte del mal y como muertos vivientes. Hay una sola persona que puede vencer el mal y que ha resucitado de una época antigua, pero debe primero dormir con la protagonista.

Esto último ocurre con mayor finura y dramatismo que la misma lucha final con los demonios. Esta película no gozó de buena reputación en Estados Unidos, pero logró crear un grupo nutrido de fanáticos que aún la valoran como una expresión del Heavy Metal.

4. Días de Gloria (2006)

Un filme basado en un aspecto de la Segunda Guerra Mundial que poco había sido tomado en cuenta hasta entonces. La lucha y el sacrificio de los soldados norteafricanos que habían sido reclutados por la Francia libre luego del día D.

Estos soldados estaban al servicio de Francia, en una lucha que poco tenía que ver con ellos. La trama parte del punto en que la Unión Soviética se mantiene en constante resistencia a pesar de encontrarse en estado de sitio.

El filme no fue muy valorado, pero sí tuvo un gran impacto político gracias a su temática. Tras su presentación, el gobierno francés estableció pagar una indemnización a las viudas sobrevivientes de los soldados norteafricanos que combatieron.

5. El pianista (2002)

Una célebre y aclamada película de principios del siglo XXI en la cual se recrea la experiencia del pianista de conciertos Wladyslaw Szpilman, quien tratar de sobrevivir a la guerra a pesar de tener todas las condiciones adversas.

Hambre, frío, tiroteos, vivir oculto recordado la vida previa, sobrevivir en una ciudad reducida a escombros es toda una aventura y una prueba de resistencia que el actor Adrien Brody sabe interpretar muy bien.

Esta película ha sido muy conocida y le mereció al actor un premio Oscar a la mejor actuación. Un filme que deja ver la crudeza y devastación de una guerra que solo supo traer desgracias a quienes la vivieron.

6. Misión de Valientes (1954)

The Dam Busters, en su título original, es una película británica que plantea las dificultades tanto burocráticas como estructurales para destruir las tres presas claves del Valle de Ruhr. Inicia un poco lenta y sin anunciar para nada los sucesos que vendrán.

A medida que avanza la historia, se vuelve más interesante en cuanto a las estrategias para derribar las presas de agua como de sus efectos especiales. Resalta la simplicidad estructural de la secuencia de las tomas.

7. La Novia Era Él (1949)

Una adaptación del libro “Fui una esposa extranjera del personal militar femenino en camino a los Estados Unidos en virtud de la ley 271 del Congreso”, un título muy extenso resumido de un modo muy brusco y hasta contradictorio para el filme.

Esta película es realmente una comedia del maestro Howard Hawks.

En ella el actor Cary Grant interpreta a Rochard, un hombre cuyo romance con una chofer americana, llamada Ann Sheridan, lo lleva a vestirse de mujer y contrabandear su propia existencia hacia Estados Unidos.

Rochard es un oficial del ejército francés que se casa con Sheridan. Luego descubre que para poder estar con ella debe sortear un intrincado sinfín de procesos legales, por lo cual opta por disfrazarse de mujer para ganarle a la burocracia.

8. Fénix (2014)

La trama de esta historia nos presenta a Nelly, una mujer cantante de un cabaret de Berlín que sobrevive a la guerra, pero quien tras recibir un disparo en su rostro, se ve obligada a practicarse una cirugía reconstructiva.

Nelly logra volver a encontrarse con su esposo y finge ser otra persona por dudar de su amor y por creer que fuera él quien la entregase al ejército nazi.

Así inician una aventura en la cual ella, siendo la esposa, finge serlo y él se centra en prepararla como si lo fuese para poder cobrar la herencia de quien lo convierte en viudo.

Ambientada en las ruinas de la posguerra de Berlín, esta película explora y ahonda la realidad psicológica, la identidad y memoria de los sobrevivientes de la guerra.

9. El Libro Negro (2006)

Es un filme holandés que muestra una visión de la Segunda Guerra Mundial vivida desde los Países Bajos. La trama conduce a “Rachel” (Carice van Houten), una mujer hermosa e inteligente, por el camino de un espionaje bien pensado.

Rachel (haciendo uso de sus dotes femeninos) logra hacerse de un pequeño libro negro en el cual el oficial superior Ludwig Müntze (Sebastian Koch) llevaba sus anotaciones.

Bajo los recursos del espionaje erótico, el sexo y hasta la violencia, la trama gira en torno al Libro Negro y lo que la protagonista realiza para hacerse de él, además de las implicaciones que podría tener la revelación de la información que contiene.

10. Batalla de Inglaterra (1969)

Un drama un tanto aburrido sobre la batalla de Inglaterra librada en la Segunda Guerra Mundial, protagonizada por estrellas como Michael Redgrave, Laurence Olivier, Michael Caine e Ian McShane.

La fotografía es magistral, con tomas aéreas muy interesantes que influenciaron algunas de las batallas de Star Wars, de Georges Lucas.

Las escenas narran la forma cómo sucedieron los hechos de aquel verano de 1940, cuando la Alemania nazi de Hitler intentó invadir Inglaterra.

Las escenas de las batallas aéreas están muy bien logradas y desarrolladas bajo la supervisión de sus protagonistas reales.

Aunque es una historia conmovedora, se ve tristemente opaca por la subjetividad y una secuencia de peleas caninas que nada aportan a la trama.

11. Donde Las Águilas Se Atreven (1968)

Una película donde la acción y el suspenso pende de un hilo en las guayas que sostienen un teleférico en movimiento. Es una trama tomada de la novela de Alastair MacLean.

Un grupo de soldados descienden en paracaídas en una montaña de los Alpes Bávaros para rescatar a un soldado del ejército aliado que ha sido tomado como prisionero por los nazis.

Were Eagles Dare es un filme entretenido, que aunque no plantea en sí una trama muy profunda de relevante significación, mantiene en vilo al espectador ante los peligros de las escenas del teleférico.

12. Un Paseo Bajo el Sol (1945)

Este filme marca el camino que luego seguirán las películas reflexivas sobre la Segunda Guerra Mundial.

La película busca resaltar el sentimiento de angustia, tristeza y confusión que viven los soldados en medio de la batalla al ver parajes hermosos y no poder disfrutarlos ni vivirlos por tener que pensar siempre en la sobrevivencia.

Del director Lewis Milestone, la trama gira en torno la vida de un pelotón estadounidense que debe sobrevivir en Italia mientra realiza su caminata al sol. Esta película ha sido catalogada como una de las mejores de la Segunda Guerra Mundial.

13. El Botín de los Valientes (1970)

Kelly’s Heroes (por su título en inglés) es una película de aventuras de la Segunda Guerra Mundial que resulta frívola y vacía en cuanto a la realidad de la dureza de las batallas y el sentido histórico de las mismas.

En este filme, un pelotón aliado –encabezado por Kelly (Clint Eastwood), que se encuentran en plena misión de batalla– se toma el tiempo de asaltar un banco y robar 14000 barras de oro alemán que allí se encontraban.

Aunque ágil en cuanto a la presentación, el filme no fue aclamado sino criticado por la forma tan trivial en la que se presenta un hecho histórico como lo fue la guerra.

14. Alemania, Madre Pálida (1980)

Una obra del cine alemán y la única que dirigida por una mujer aborda la temática de la guerra.

En este filme se desarrolla la vida misma de la escritora. Es un antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial en la que se desarrolla la vida de una familia alemana.

El matrimonio, el amor, el nacimiento del hijo, la marcha del padre a la guerra, el esfuerzo de la madre por sobrevivir tanto tiempo junto a la hija. Luego, el regreso del padre con traumas posguerra terminan de encrudecer el panorama.

Una mirada reflexiva a la realidad de la vida familiar alemana y en sí mundial durante la este conflicto bélico, la separación, el sufrimiento, la sobrevivencia y el retorno a una familia ya rota y herida por el tiempo.

15. Cartas desde Iwo Jima (2006)

Este filme es la segunda entrega de la versión de Clint Eastwood como director de una parte de la historia de la Segunda Guerra Mundial contada desde dos visiones diferentes.

La primera desde la visión norteamericana que se vislumbra en Flags of Our Fathers, un poco simple en comparación con esta.

En Cartas desde Iwo Jima, la segunda parte de la visión, se presenta la historia vista desde el lado japonés.

En ella un conjunto de soldados adheridos al honor y a la tradición se encuentra atrapado en una guerra que da por perdida y en la que sueñan con volver a casa.

Una visión intimista de la realidad de lo que fue la batalla de Iwo Jima para los soldados del ejército imperial (muerte, destrucción, sufrimiento), todo mezclado con la esperanza de salir de allí con vida y regresar al hogar.

16. Millones Como Nosotros (1943)

En esta película se relata la experiencia de vida de las familias de clase media de la sociedad británica, a través de la historia de Celia (Patricia Roc), una joven cuya familia se ha visto en la obligación de cambiar su forma de vida.

El hermano es enviado a la batalla, la madre vuelve a trabajar, el padre se une a la guardia británica y a ella le toca el duro proceso de olvidar al prometido fallecido y de ahogar su dolor dentro de sí misma mientras trabaja alegre en una textilera.

El filme plantea interrogantes dignas de análisis: “¿Por qué lucha la sociedad?”, “¿por la instauración de un nuevo orden o la restauración del antiguo?”, “¿hacia dónde los lleva la guerra?”.

Una película que muestra también la realidad de la participación femenina en el trabajo.

17. Fugitivos del Desierto (1958)

Una película basada en la etapa posterior a la caída de Tobruk en la Segunda Guerra Mundial. Relata la aventura del capitán del ejército Anson (John Mills), quien toma una ambulancia y junto a dos enfermeras cruza el desierto del Sahara para volver a Alejandría.

En el camino van acompañados por un oficial sudafricano que resuelve todas las situaciones con sorprendente magistralidad y que más adelante les salvará la vida.

18. El infierno en el Pacífico (1968)

Relata la historia de dos soldados enemigos, uno japonés y el otro norteamericano, que se encuentran solos, perdidos en una isla desierta de los mares del sur.

Entre enfrentamientos constantes y una lucha por la sobrevivencia, el filme transita sin mucho entusiasmo para el espectador.

19. Imperio Bajo el Sol (1987)

Empire of the Sun es un filme de los años 80 que rescata un poco la onda del cine de guerra tan maltratado durante esos años.

Relata la historia de un joven adinerado que se ve separado de sus padres y su vida cómoda y se convierte en prisionero de un campo de concentración japonés.

El filme muestra la dureza y brusquedad del hombre y las cosas que puede llegar a realizar con el objetivo único de sobrevivir.

20. Salvando al Soldado Ryan (1998)

Durante la conquista de Normandía en el día D, cientos de soldados de las fuerzas aliadas saltan sobre las costas normandas para penetrar tierra adentro y vencer a las fuerzas enemigas. Entre ellos va el capitán John Miller (interpretado por Tom Hanks) y su pelotón.

Miller lleva una misión diferente al resto de los soldados, se trata de ir tierras adentro y encontrar al soldado Ryan, un combatiente que el gobierno quiere rescatar y devolver a casa, pues todos sus hermanos han fallecido en la guerra y quieren enviarlo con su familia.

Miller y el pelotón se ven obligados a combatir y matar para poder avanzar y cuando encuentran al soldado, este no quiere regresar y continúan en la batalla.

21. El Puente Sobre el Río Kwai (1957)

Relata la historia de un pelotón aliado y su coronel, que caen prisioneros de los japoneses, y son forzados a trabajar en la construcción de un puente que dé alto valor estratégico para el ejército y el imperio japonés.

En una lucha constante entre el deber y el honor, el trabajador forzado y la duda de si debe continuar o no por el bien de sus hombres, así como si debe destruir luego el puente, transita la historia de este coronel.

22. Ejército de las Sombras (1969)

Esta película muestra la resistencia del pueblo francés durante la ocupación nazi.

Es un drama que inicia con la toma del Arco del Triunfo por el ejército nazi y al que le siguen la angustia, la tragedia, el espionaje y el peso de ser resistencia en un país tomado por el enemigo.

23. Ataque (1956)

Este filme se ambienta en la Batalla de las Ardenas, aunque con una trama totalmente ficcional. Relata la experiencia de un capitán de compañía y joven soldado sin talentos, Eddie Albert, que es enviado a la batalla.

Albert comete una cadena de errores que genera una serie de bajas en su propio pelotón, pero que son pasadas por alto por sus superiores como una forma de llamado de atención sobre su padre, un importante político.

En realidad es una crítica no solo a la guerra, sino a los sistemas de poderes que la perpetúan y que a su vez extienden sus nocivas consecuencias.

24. Ser o No Ser (1942)

Contrario a toda la carga filosófica que la frase puede tener, en este filme destacan el humor y la sátira, el juego de roles y la diversión. Es una crítica sobre la Segunda Guerra Mundial desde la visión judía.

Esta cinta sale a la luz a mitad de la guerra, en un momento crucial para la humanidad. En ella se satirizan todos los elementos propios del conflicto: los espías, el nazismo, los campos de concentración, los combates…

25. El Gran Escape (1963)

Este filme se ha convertido en un clásico de la Segunda Guerra Mundial en el género de la comedia. Dirigida por John Sturges, narra las peripecias de un grupo de prisioneros aliados para escapar de Stala Luft North.

26. Hijo de Saúl (2015)

Es un drama profundo y doloroso, que nos sumerge en la cruda realidad del campo de concentración de Auschwitz. Este filme (dirigido por Lászlo Nemes) capta con total realidad el drama de la vida dentro de un campo de concentración.

Saúl es un prisionero judío obligado a formar parte de grupo de los Sonderkommando, grupo encargado de apoyar a los guardias nazis en las cámaras de gas y de reubicar los cuerpos de los asesinados.

Entre los cuerpos, Saúl encuentra a un niño y se convence de que es su hijo, y la historia transitará entre su dolor, su intento de supervivencia, la crueldad del campo y la misión de encontrar en el campo un rabino para darle al niño una sepultura adecuada.

27. La Caída (2004)

Este filme de Oliver Hirschbiegel trata sobre los últimos 12 días de vida de Hitler y se desarrolla en la intimidad de su búnker. Basada en las memorias del secretario de Hitler, el filme nos conduce por la sensación de muerte que vivió el Führer.

Esta es una producción alemana, dirigida a un público alemán que reconstruye los días finales no solo de Hitler, sino que retoma lo que ocurría en la superficie en los últimos días antes de la caída de Alemania.

28. La Vida y Muerte del Coronel Blimp (1943)

La vida y la muerte del Coronel Blimp es un filme que surge de una obra ficticia que lleva por nombre “la vergüenza y la desgracia del coronel Blimp”.  Presenta la vida de un oficial británico que en el camino se hace amigo de un alemán.

Dirigida por Powel y Pressburger, la película se arriesga a presentar al personaje alemán bajo una óptica positiva, apostando por el acercamiento entre dos países rivales. Una propuesta bastante arriesgada para presentarse en plena Segunda Guerra Mundial.

29. La Infancia de Iván (1962)

Este filme se ambienta en el año 1943, un niño semidesnudo, mojado y con frío se presenta ante la sede soviética alegando que tiene información importante y que debe hablar con el alto mando.

A partir de allí inicia la historia de un niño espía que es usado por las fuerzas aliadas para obtener información del bando enemigo, aprovechándose del fuerte odio que el niño siente hacia los alemanes por haber asesinado a su padre.

30. ¡Los Verdugos También Mueren! (1943)

Este es un filme de corte propagandístico antinazi, surgido en plena Segunda Guerra Mundial. Dirigida por Fritz Lang, la película recibe la estructura de una novela negra de suspenso, donde se presenta ficticiamente al asesino de Heydrich en la Praga de 1942.

En ella, los nazis aparecen como mafiosos sembradores de su ideología, entran en el juego también temas muy resaltantes para la guerra, entre ellos: la lealtad, la resistencia, la lucha…

31. De Aquí a la Eternidad (1953)

Es un filme está basado en la novela que lleva el mismo título y cuya autoría es de James Jones. Fue publicada en 1951.

Si bien este drama de guerra mezcla el romance con el ataque a Pearl Harbor, incluye también temas que, a pesar de la gran tragedia de la guerra, siguen siendo controversiales como el adulterio y la prostitución.

Intenta reflejar también la vida del ejército americano y cómo era la vida misma de los estadounidenses antes de ataque japonés de Pearl Harbor.

32. Noche y Niebla (1956)

Este es un documental realizado por Alain Resnais una década después de la liberación de los campos de concentración alemanes.

En él se recoge la crudeza de lo que fue la vida en los campos de concentración, la destrucción de las ciudades, entre otros.

33. Trenes Estrechamente Observados (1966)

Este filme es una comedia que busca aligerar el peso de la guerra dándole un sentido más humorístico. Narra la historia de un joven checo que viviendo en el país ocupado por los nazis, intenta hacer el menor trabajo posible.

Pero se ve de pronto envuelto en un grupo de resistencia e intenta desesperadamente salirse del grupo para seguir su misión de trabajar lo menos posible y conquistar chicas.

34. Escucha a Gran Bretaña (1942) y Se Iniciaron los Incendios (1943)

Al inicio de la Segunda Guerra Mundial, el Reino Unido se encontraba conflictuado por la guerra.

Los cines estaban cerrados y el entretenimiento no era posible. No obstante, Churchill vio en ellos la posibilidad de transmitir propaganda política e ideológica.

Los documentales que en este segmento se comentan son obras de Humphrey Jennings, quien bajo una óptica patriótica, muestra escenas de Gran Bretaña y narra la vida de sus habitantes, en especial la de un bombero y el drama de su día a día.

35. Doce del Patíbulo (1967)

Conocida como The Dirty Dozen, esta película presenta a un militar experto en guerrilla que debe conducir a un grupo de los más salvajes prisioneros a una misión suicida en Francia.

Con esa misión busca tomar por asalto y destruir un centro alemán estratégico, mitad fuerte, mitad centro vacacional.

36. Roma, Ciudad Abierta (1945)

Es un filme de Roberto Rossellini, grabado a fines de 1944 y que muestra las heridas causadas por la ocupación nazi y el régimen atroz de Mussolini, la indiferencia por las clases sociales, el género, las edades y la religión.

La historia presenta la terrible posición de los ciudadanos de Roma, divididos entre unirse a la resistencia, apoyar al régimen o mantenerse al margen.

Entre los personajes, un ingeniero, un sacerdote y una mujer embarazada muestran la realidad de la situación política.

37. Cruz de Hierro (1977)

El filme de Peckinpah se basa en la novela de Willi Heinrich, presenta la preocupación latente por los individuos que se encuentran atrapados en la guerra, situación que no pueden controlar al tratar de sobrevivir a toda circunstancia.

38. Kanal (1956)

De director polaco Andrzej Wajda, muestra los intentos de supervivencia de un pelotón en Varsovia y cómo se ocultan en una alcantarilla para evitar la muerte por los bombardeos, pero terminan muriendo igual ante el hambre y el daño mental de la guerra misma.

39. La Lista de Schindler (1993)

Dirigida por Steven Spielberg, este filme se basa en la novela de Thomas Keneally y lleva por título original Schindler’s Ark.

Es una película muy bien elaborada que presenta los horrores del Holocausto ya crudeza de la muerte y la tragedia que se vivió durante la Segunda Guerra Mundial.

40. El Sepulcro de las Luciérnagas (1988)

Es un filme animado creado por Isao Takahata. Presenta la forma en la que un niño observa la crudeza y la realidad de la Segunda Guerra Mundial.

De igual modo, maneja las estrategias mentales que los infantes utilizan para huir del horror, así no sea en el plano físico.

La historia trata de un niño que junto a su hermana se ven forzados a cruzar el desierto japonés mientras las fuerzas norteamericanas y los japoneses arrasan las ciudades con sus bombarderos.

“El sepulcro de las luciérnagas” es un filme realmente doloroso.

41. El Escuadrón Gran Rojo (1980)

Del director Sam Fuller, este filme muestra las experiencias de un escuadrón de infantería durante la Segunda Guerra Mundial, desde su asalto a una costa norteafricana hasta la liberación de un campo de concentración en Checoslovaquia.

La cinta narra la historia del propio Fuller durante su experiencia en la guerra, sus compañeros, pero sin exaltar héroes o antihéroes, es simplemente su visión sobre esa realidad pasada.

42. Una Cuestión de Vida y Muerte (1946)

Una historia de amor que se juega entre cielo y tierra y que inicia con el enamoramiento repentino de un piloto de la aviación de su operadora de radio minutos antes de que su avión se estrellase.

Es una conmovedora y fantástica historia que resulta demasiado elaborada y extremadamente grandiosa para haberse realizado bajo la solicitud del ministerio de información inglés con el fin de resaltar la unidad entre Estados Unidos y Reino Unido.

43. Las Grullas Están Volando (1957)

Esta película muestra la historia de una pareja que se ve víctima de los pesares de la guerra, drama, tristeza, sufrimiento que desagarra las emociones y dificulta la felicidad de la pareja.

Ganadora de la Palma de Oro de Cannes en 1958, fue dirigida por Mikhail Kalatazov.

44. ¿Fue Bien el Día? (1942)

Alberto Calvanti dirige este filme donde se muestra cómo una tropa de paracaidistas alemanes intenta tomar desprevenidos a los habitantes de un tranquilo pueblo inglés de montaña.

Para su sorpresa, la invasión no será sencilla, pues los pobladores se unen para combatirlos.

45. El Submarino (1981)            

Esta cinta era originalmente una serie de cinco horas y fue adaptada al formato cinematográfico.

Presenta el drama de un comando U-Boat que durante la Segunda Guerra Mundial lleva al límite un submarino, retando su capacidad y a la misma muerte.

46. Shoah (1985)

No es propiamente un filme con sentido comercial. Es realmente un trabajo de recopilación documental videográfica de más 300 horas de entrevistas a sobrevivientes del Holocausto, desde judíos hasta oficiales nazis.

Este documental muestra, desde el testimonio directo y en tiempo presente, la realidad del horror de la Segunda Guerra Mundial. Un excelente e impactante trabajo de Claude Lanzmann.

47. Casablanca (1943)

Un clásico de Hollywood que muestra la relación de amor de dos enamorados norteamericanos en la ciudad marroquí de Casablanca en plena Segunda Guerra Mundial.  Se centra en la época de la invasión de los aliados en África del Norte.

El amor surge indebidamente entre Rick Blaine e Ilsa Bergman. Esta se encuentra casada. El dilema de Rick surge entre ayudarla a escapar junto a su esposo o retenerla.

48. La Delgada Línea Roja (1998)

Este filme del director Terrence Malick reúne un elenco magnifico de primeras estrellas. Propone la visión de la guerra que muestra el tránsito del individuo desde su juventud hasta la edad madura.

La historia se desarrolla en una isla donde los soldados de ambos bandos enfrentados se ven disminuidos por la naturaleza que les rodea. Es también una revisión interna donde cada personaje viaja a su interior en el modo de comprender los hechos de guerra.

49. Ven y Mira (1985)

De todos los filmes realizados sobre la Segunda Guerra Mundial, este ha sido catalogado como una obra maestra.

Dirigida por Elem Klimov, la cinta reconstruye la experiencia sensorial misma de la guerra entre sus efectos sonoros y visuales.

Más allá de los efectos, la historia presenta la vida de un joven soldado ruso que se ve en la obligación de sobrevivir solo luego de que su pelotón ha sido arrasado. El joven sufre atroces calamidades que incluyen encontrar a su familia muerta.

50. Stalingrado (1993)

Es un filme del director Joseph Vilsmaier. Narra la historia de un batallón de soldados que pasan de ser batallón de asalto a batallón de castigo.

La película se centra en el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial, especialmente en Stalingrado.

Muestra realmente la crueldad y tragedia de la guerra desde la experiencia de los soldados obligados a pelear en una de las batallas más terribles de la Segunda Guerra Mundial.

 

La Segunda Guerra Mundial ha sido un suceso que ha marcado la historia de todas las naciones, dividiéndola en un antes y un después de la guerra. Por ello no es extraño la cantidad de filmes que se han realizado al respecto.

Te hemos presentado aquí un listado de las 50 películas más representativas de la Segunda Guerra Mundial.Lo mejor es que no todas son norteamericanas, de este modo se puede apreciar la visión de todos los afectados por el conflicto.

Si te ha gustado este artículo, recomiéndalo y recuerda dejarnos tu impresión en los comentarios.