Estructura de los Textos Expositivos – [La Forma Correcta de Hacerlos]

Cuando se trata de los textos expositivos, el orden del contenido predomina por encima del resto de sus elementos característicos.

De lo contrario, se pierde la esencia que busca transmitir esta clase de textos; que la información se desarrolle de manera clara y precisa para la comprensión del lector.

En los textos expositivos puedes desarrollar tus ideas como prefieras, siempre y cuando favorezca al tema que desees plasmar y al medio de publicación en el que vaya a aparecer tu contenido.

Sin embargo, en cuanto a estructura interna, los textos expositivos siguen una misma guía de contenido: Introducción, desarrollo y conclusión.

Cada una de estas partes posee particularidades que debes conocer si quieres redactar correctamente haciendo uso de estos textos.

Lee nuestra guía de las 10 características que tienes que tener los textos expositivos

Si deseas aprender más, ¡no dejes de leer lo que te traigo a continuación!

1.- La Introducción

Es el primer contacto que tendrás con los lectores que, por uno u otro motivo, están por leer el contenido que escribiste. Por tanto, posee crucial importancia.

Aquí es donde expondrás brevemente de qué trata el tema que has desarrollado, así como también el propósito que te llevó a hacerlo y la importancia que tiene para el lector comprender dicho contenido.

Si el tema que deseas abordar dentro del texto expositivo es de tipo especializado (es decir, requiere conocimiento previo) podría ser de utilidad que repases brevemente algunos términos básicos para facilitar su comprensión.

Si se trata de un texto expositivo de tipo divulgativo, no es necesario que lo hagas.

Es importante que abordes de forma superficial los hechos que tratarás a lo largo del contenido, esto con la intención de alimentar la curiosidad del lector para que continúe leyendo.

No obstante, la redacción de la introducción no debe ser demasiado extensa (de 2 a 5 páginas), pues se corre el riesgo de fatigar al lector y que abandone la lectura.

Además debes procurar utilizar un vocabulario sencillo pero sin utilizar modismos, que sea fácilmente comprensible al lector pero que no te reste autoridad como experto en el tema a tratar.

Finalmente, es ideal que utilices un tono ameno en la redacción de la introducción, como si mantuvieses una plática con el lector, para que logre identificarse rápidamente con la lectura.

2.- El Desarrollo

Es el lugar donde podrás exponer, siempre de forma lógica y organizada, tus ideas con respecto al tema en cuestión.

Depende en gran medida del orden en el que presentes la información, ya que esto determina cómo se va a relacionar una idea con otra (véase aquí)

Estos pueden ser:

  • Por Descripción
  • Por Seriación
  • Por Causalidad
  • Por Método Deductivo
  • Por Método Inductivo
  • Por Problema-Solución
  • Por Comparación/Oposición
  • Por Cronología

El desarrollo puede ser comprendido como el cuerpo del texto expositivo, donde establecerás un análisis de distintas ideas en base a argumentos objetivos, fundamentados siempre en teorías comprobables.

Siempre puedes hacer uso de ejemplos, detalles y analogías para facilitar la comprensión del lector hacia el tema, siendo este el principal objetivo del texto.

3.- La Conclusión

Es la parte final de tu texto expositivo, y puede determinar en gran medida el éxito o fracaso que éste recibirá de parte de la audiencia, pues con ella cerrarás la idea general del tema.

Normalmente se comienza con un breve resumen de todo lo expuesto durante el desarrollo, planteando la evolución que recibió cada idea tras pasar por los argumentos de diferentes puntos de vista.

No todos los puntos que trataste en el desarrollo deben recibir la misma atención por igual en la conclusión. Por el contrario, es crucial hacer énfasis solo en los puntos más relevantes para procurar que seas lo más conciso posible.

Es la oportunidad de saltarte un poco las normas y emitir una opinión propia acerca del tema, siempre y cuando ésta esté bien fundamentada.

También puedes incluir sugerencias y recomendaciones si el tema que abordas en el texto trata de una problemática actual.

Incluso es válido que hagas proyecciones o estimaciones acerca de la evolución que tendrá dicho tema en el futuro, de mantenerse la misma postura o de realizar un cambio al respecto.

De cualquier forma, es el momento para que cierres con broche de oro el tema que desarrollaste.

Otros elementos en la estructura

Todo texto expositivo requiere de esta estructura interna (introducción, desarrollo y conclusión) para una adecuada comprensión.

Si bien los 3 puntos mencionados anteriormente conforman la estructura base de los textos expositivos, no excluyen a otros elementos que permiten darle aún más orden al contenido.

Entre estos, puedo mencionarte:

  • El Título Principal y los Títulos Secundarios
  • Los Subtítulos
  • Los Capítulos
  • La Enumeración
  • El Índice
  • Las Referencias Consultadas

La estructura provee orden a las ideas que serán planteadas a lo largo de todo el contenido, sin el cual la información pierde sentido lógico.

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Por lo tanto, es de gran relevancia que sigas letra por letra las recomendaciones aquí planteadas, para asegurar la buena redacción del contenido.

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