Las 10 Causas Principales de la Revolución Industrial

La Revolución Industrial fue uno de los períodos más importantes de la humanidad, pues en él se dio el salto social, tecnológico y económico que cambió radicalmente al mundo como se conocía.

Incluso, muchos expertos comparan sus alcances con el progreso que se logró al descubrir la rueda.

En el siguiente artículo hablaremos más detalladamente de este acontecimiento, estudiaremos sus causas e impactos (el abandono del entorno rural y el auge de las industrias y metrópolis).

Hagamos un Poco de Historia

Este movimiento empezó originalmente en Gran Bretaña y terminó extendiéndose por resto del mundo, teniendo especial impacto en los Estados Unidos.

La de Gran Bretaña también es conocida como la Primera Revolución Industrial, mientras la que sucedió en el resto del mundo se le llama la Segunda Revolución Industrial.

Aunque la fecha en que comenzó este movimiento es tema de debate, se cree que tuvo lugar entre 1760 y 1840.

Se caracteriza por el empleo de diversas innovaciones tecnológicas que dispararon la productividad alrededor del mundo.

Este movimiento impactó la forma en el que la sociedad se desenvolvió en los años que precedieron y que convirtieron la vida en lo que hoy conocemos.

El comienzo de la Revolución Industrial en la Gran Bretaña se originó básicamente por las 10 razones que describiremos a continuación.

1. Competencia Económica y Política Entre los Países Europeos

Hasta ese momento en la historia, los países europeos habían tenido conflictos, pero a mediados del siglo XVIII, la mayoría se perfilaban como potencias coloniales en ascenso.

Fue eso lo que hizo que una relación diplomática efectiva entre las naciones se volviera punto de primer orden.

Lo que se jugaban las potencias coloniales con estas nueva relación política y comercial era el lograr convertirse en la primera superpotencia global.

A principios de siglo, Gran Bretaña se había encontrado en desventaja debido a que su población era tres cuartas partes menor que la de Francia y un tercio más pequeña que la de España.

Por ese motivo Inglaterra se sentía presionada a luchar contra ellos para tratar de prevalecer.

Prueba de esto fueron el conflicto de la Sucesión de Austria (1740-1748), el de los Siete Años (1756-1763), el de Independencia (1775-1783), las Guerras Napoleónicas (1803-1815), entre muchas otras.

La enorme carga que ejercía una realidad política bélica impulsó la necesidad de buscar formas de ahorrar en los costos para mantener al país.

Esa carga también hizo que se hallaran estrategias para preservar la cantidad de mano de obra requerida, ya que la mayoría de los hombres estaban ausentes.

Por todo lo antes expuesto se idearon formas para superar estos problemas y fue lo que desencadenó la Revolución Industrial.

2. La Revolución Científica Europea

Aunque los historiadores no se ponen de acuerdo con la fecha de inicio de la revolución científica, la mayoría concuerda que surgió entre la época de Nicolás Copérnico (1473-1543) y la de Isaac Newton (1642-1727).

Esta revolución se refiere a los cambios culturales y sociales que involucran el conocimiento y las creencias. Como, por ejemplo, el principio heliocéntrico de Copérnico que afirmaba que los planetas giran alrededor del sol.

Aunque este descubrimiento es de comprensión común en nuestros días, en su época causó una auténtica conmoción al desafiar a la Iglesia y a la tradición desde sus más profundas raíces.

A partir de ahí, Europa se empezó a abrir a nuevas ideas y al trabajo de varios científicos destacados, entre ellos encontramos a Galileo Galilei (1564-1642), Christian Huygens (1629-1695), René Descartes (1596-1650) y por supuesto a Isaac Newton.

Poco a poco la sociedad se fue adaptando a las nuevas ideas y conceptos, formando un camino transitable para la innovación y el cambio.

3. La Revolución Agrícola Británica

Los nuevos avances alcanzaron al campo con técnicas de cultivo inovadoras que dispararon la producción agrícola de la Gran Bretaña desde el siglo XVII a mediados del XVIII.

Estos novedosos procedimientos empezaron en Bélgica y se movieron hacia Holanda e Inglaterra.

El aumento sin precedentes de la producción agrícola ayudó de manera efectiva a frenar el hambre ya que los precios de los insumos bajaron.

De la misma forma, la mano de obra campesina disminuyó dando lugar a la migración de trabajadores hacia zonas urbanas fomentando la industrialización.

Las nuevas técnicas agropecuarias intensivas fueron popularizadas por el granjero Charles Townsend (1674-1738) después de que enormes extensiones de tierra fueran confiscadas a las grandes firmas y se les diera oportunidad a los agricultores de implementar sus ideas.

Incluso a un granjero llamado Jethro Tull (1674 – 1741) se le ocurrió la idea de usar una especie de taladro para sembrar semillas, método que ahorro muchísima mano de obra y generó enorme rendimiento agrícola.

Se adoptaron nuevos cultivos como la papa, el tomate y el maíz cuyo alto valor calórico y nutritivo mejoró sustancialmente la calidad de la alimentación de la época, sin contar que eran más fáciles de cultivar y que no requerían mucho mantenimiento.

Otras técnicas de cultivo utilizadas fueron:

  • Campos Cerrados:

Se empezaron a explotar las tierras de pastoreo, a modo de parcela donde había más control de plagas y depredadores.

  • Rotación de Cultivos:

Práctica donde se rota el género de cultivos que se siembran en la misma zona en temporadas secuenciales para ayudar a la tierra a restaurar sus nutrientes y así mejorar la calidad del producto.

  • Reproducción selectiva de abono pesado
  • Se implantó el uso de una versión perfeccionada del arado chino

4. Las Nuevas Políticas de Gobierno

En el siglo XVIII imperaba la monarquía constitucional e Inglaterra podía presumir de más estabilidad que sus países rivales Francia y España, además de contar con una mejor formación política e implementar más eficientemente las leyes.

El gobierno mantuvo una política de patentes estable y garantizó los derechos exclusivos sobre estas a sus inventores por un tiempo ilimitado de años, situación que impulso el financiamiento de nuevas ideas.

Por ejemplo, las políticas progresistas alentaron el sistema de cercado, el cual dio la oportunidad a la propiedad privada que apoyaba al capitalismo.

Otra medida benéfica fue el consentir que inmigrantes entraran al país fomentando el desarrollo de la industria y el debilitamiento de los gremios.

Los países que manejaban políticas contrarias en Europa, definitivamente se quedaron atrás en el progreso industrial.

5. Influencia de la India y Otras Colonias

Durante esta época la Gran Bretaña tenía vastas colonias alrededor del mundo, pero, la más importante era definitivamente la India.

Aunque este país no fue siempre fácil de dominar las victorias en las batallas de Buxar y Plassey otorgaron al imperio una enorme influencia en la mayor parte del estado.

Inglaterra obtuvo grandes beneficios de su industria algodonera y del centro comercial ubicado en la ciudad de Bengala. Tal auge textil promovió la invención de hiladoras de algodón en la Gran Bretaña.

Los productos provenientes de la India tales como recursos agrícolas, minerales y humanos se volvieron la base de la economía británica, debido a ello este país empezó a ser llamado “La joya de la corona del imperio”.

Gracias a sus colonias que fueron una fuente de materia prima y de mano de obra barata para Inglaterra, esta fue convirtiéndose en una potencia mundial que dominó por alrededor de 200 años.

6. Innovaciones Tecnológicas

Los inventos y las nuevas tecnologías fueron las primordiales razones que provocaron el éxito comercial de la Revolución Industrial.

Hasta 1700, Inglaterra era únicamente famosa por los tejidos de lana que producía. La introducción del algodón proveniente de la India, dio la producción de otros tipos de telas.

Una de las principales ventajas que presentaban estos tejidos fue que eran más económicos y sencillos de teñir que la lana o el lino.

Hasta aquel momento, el clima húmedo y frío junto con la falta de mano de obra de la Gran Bretaña no había permitido satisfacer la demanda interna y el crecimiento textil.

Una vez que se empezó a comerciar con productores de algodón en todo el mundo, la industria llegó a otro nivel de crecimiento.

En 1733, James Kay implementó varias mejoras al telar que se utilizaba al integrarle una lanzadera volante lo que duplicó la producción.

Años después, J. Hargreaves inventó un aparato que nombró Spinning Jenny que tiraba y retorcía la fibra 8 veces más rápido que el método tradicional, creando hilos fuertes y liberándose de las fallas manuales.

Este sistema parecía ser el mejor hasta que Richard Arkwrite, 36 años después, conectó al Jenny con una rueda de agua creando un proceso único desde la materia prima hasta el producto terminado en un solo paso, clave para la Revolución Industrial.

La industria textil solamente fue una de las beneficiadas con la tecnología y el impulso de las nuevas ideas.

En 1760 se creó la máquina que definió a la Revolución Industrial: el motor de vapor creado por James Watt. Fue construido con el fin de extraer agua de las minas de carbón, pero, pronto se le descubrieron múltiples usos, entre ellos el transporte de vapor.

Ahora, había formas más rápidas y efectivas de trasladar y comercializar mercancías lo que catapultó la economía y el crecimiento de la Gran Bretaña.

7. Explosión Demográfica

Alrededor del año de 1700 la Gran Bretaña tenía una población de aproximadamente 4 millones de personas. Un número bastante pequeño si se toma en cuenta que tan solo era una cuarta parte de la que contaba Francia, su mayor rival.

En un mundo sin máquinas, la mano de obra era insuficiente y ponía a la Gran Bretaña en clara desventaja.

Situación que cambió cuando sobrevino la revolución agrícola ya que al haber una mayor cantidad de alimento accesible para todas las clases, la población se incrementó velozmente.

En un siglo se duplicó y lo volvió a hacer un poco después, por ende, la mano de obra dejó de ser un problema para este país y para su crecimiento industrial.

8. El Papel del Carbón y el Hierro

Inglaterra contaba con formidables reservas de carbón y hierro las cuales fueron de incalculable valor en el crecimiento de las industrias.

Este requerimiento se debia a que se necesitaban enormes cantidades del primero para poder fundir el segundo, o como combustible para las nuevas máquinas de vapor o carbón.

Esto, definitivamente provocó que se investigaran nuevas y mejores técnicas para extraer este mineral. Del mismo modo, se buscaron métodos para refinar el hierro y volverlo barato.

Lo que al final del día permitió a Inglaterra olvidarse de importar el material y crear la industria más poderosa de metal a nivel mundial.

El hierro que fabricaba era mucho más resistente y barato que la competencia. Inmediatamente fue utilizado en diversas áreas como la construcción, la transportación, la industria naval, las máquinas textiles y de vapor, entre muchos otras.

9. El Espíritu Empresarial y el Capitalismo

Para este tiempo Inglaterra ya contaba con sólidas instituciones financieras como el Banco del Condado y el Central además de la Bolsa de Valores que ayudaban a financiar a las nuevas empresas.

En 1760, debido a la floreciente influencia política y comercial del país en el mundo surgieron grandes capitales.

Al crecer en número de personas con capital considerable (capitalistas), del mismo modo surgió la necesidad de encontrar seguridad para su dinero. Así que se crearon bancos especializados donde el capitalista tuviera acceso diario a su fortuna.

Estos bancos obtenían su ganancia al mantener una reserva de efectivo y manejar préstamos con interés, práctica tan exitosa que aún se lleva a cabo en nuestros días.

Aunque al principio los principales capitalistas eran inventores y comerciantes con los años los accionistas y las sociedades anónimas fueron proliferando. Hecho que cambio a la banca para ser la que ahora conocemos.

10. Transporte

A principios del siglo XVIII los sistemas de transporte en la Gran Bretaña eran bastante primitivos. Situación que cambió radicalmente con la mejora de la economía. La bonanza comercial ejerció presión para la creación de mejores medios de comunicación.

En 1750 surgieron los fideicomisos de Tunpike que se trataban de grupos de personas que mantenían en condiciones óptimas los caminos a cambio de un peaje. Se formaron más de 1700 asociaciones, hasta que el gobierno decidió hacerse cargo.

También se construyeron sistemas de canales que pronto lograron gran auge y popularidad debido a que eran baratos y eficientes. Se trataban de lanchas tiradas por caballos que caminaban a ambos lados del canal en rutas de remolque.

Los ferrocarriles tomaron fuerza, aunque al principio solo contaban con pistas de madera con carruajes tirados por caballos que unían las minas de carbón a los ríos y canales de transporte. Situación que cambió con la invención de la máquina de vapor.

Los caballos fueron pronto sustituidos por motores y se superó el desafío de transporte que obstaculizaba el progreso de la Revolución Industrial.

 

Espero que este artículo te haya sido de utilidad y espero tus preguntas y opiniones en la zona de comentarios.